SALIDAS DE LOS AMANTES DE LA NATURALEZA. VUELTA AL COMIENZO
Sábado, 22 de febrero de 2025, “ La Prueba: Castillazuelo “.
Ha llegado el día señalado para realizar la Prueba de la Javierada 2025 e intentar superarla y así valorar que podemos realizar esta peregrinación con ciertas garantías. Hoy nos mueve la virtud de la Caridad.
Ha llovido durante la noche, y la previsión es que seguirá haciéndolo durante parte de la mañana. Cuando nos reunimos a las cuatro y media de la madrugada en la parte delantera del colegio salesiano, cae una ligera lluvia. Nos protegemos con chubasqueros, capas y/o paraguas. Brevemente, Luis Javier Gruchaga nos da las últimas instrucciones para la andada de hoy. Rezamos, nos ponemos bajo la protección de Don Bosco, María Auxiliadora, San Francisco Javier,…, y rápidamente comenzamos la marcha. En el termómetro de una farmacia marca 9ºC. Recorremos Coso Alto, Coso Bajo y Paseo Ramón y Cajal, cruzamos el río Isuela, y por la Ronda del Isuela y la Calle Balsas de Chirín, salimos de Huesca. Somos 104 andarines, con una mayoría de jóvenes. Encendemos los frontales, y por buen camino llegamos hasta el río Flumen, que cruzamos por un puente que da servicio a esta vía agrícola. Baja abundante agua. A partir de aquí nos vamos encontrando con marcas del “ Trail Hoya de Huesca “, que va a tener lugar durante la jornada de hoy, y cuyo recorrido coincide en parte con la Prueba de hoy. Tenemos que ir esquivando los charcos que se han ido formando en el camino.
Llegamos a Tierz, y tras un breve reagrupamiento, seguimos la marcha por la pista que sube hasta el Saso. Cuando llegamos aquí son las seis y media. Se ve la ciudad de Huesca y los pueblos que la circundan. Una breve parada para comer y beber algo. A partir de aquí seguimos uno de los Senderos turísticos de Aragón, el GR 17 o “ Camino de Santiago Reino de Aragón “. Nos vamos encontrando con numerosas lombrices de gran tamaño, que con la humedad salen de sus escondites. Pasamos junto a dos balsas de agua, una de gran tamaño, formadas tras retirar tierras y gravas para las obras de la autovía. Se va haciendo de día y está dejando de llover. A las ocho entramos en Siétamo, y llegamos hasta la plaza de su iglesia de San Vicente Mártir, donde descansamos un poco y reponemos fuerzas, comiendo y bebiendo frugalmente. A partir de aquí seguimos por carretera, por el trazado de la antigua nacional, que pasa junto a la antigua harinera, cruzando el río Guatizalema por un puente desde el que se observan varias pozas a las que en verano se lanzan los más osados. Tenemos una larga recta a la vista que tenemos que recorrer. Cruzamos el barranco Rija, vemos a la izquierda el pueblo de Velillas y un poco más adelante, cruzamos el barranco de la fuente Umper. Tras recorrer varias curvas en subida, llegamos a Angüés. Son las diez y media y llevamos recorridos la mitad de los kilómetros que tenemos que hacer hoy. Hasta ahora el día ha sido muy bueno para andar y no hemos tenido ninguna incidencia.
Nos dirigimos hacia el pabellón del pueblo, que nos han abierto, donde nos disponemos a almorzar a cubierto. Felipe reparte queso con membrillo para los que quieren. Están disponibles los baños, un buen detalle. Gracias a los que se han preocupado de gestionar estos detalles y a la gente del pueblo que lo ha realizado. Al poco llegan Ana con rosquillas ( también para celíacos ) y Teresa con chocolate recién hecho. También han venido Javier y Miguel Ángel para ayudarles, y varios peregrinos que se unen a la andada de hoy. Hacemos cola para probar ambas cosas. Está todo muy bueno. Nos termina de entonar el cuerpo. El que quiere, hasta puede repetir, tanto han cocinado. Más de treinta años lleva Ana haciendo rosquillas para traer el día de la prueba. Gracias a ambas. Luis Javier Gruchaga nos explica cómo va a seguir el recorrido de hoy y nos pide un aplauso para las cocineras y acompañantes.
Cuando son las once y media salimos de Angüés por la antigua carretera nacional. Al rato, en descenso, llegamos al puente que cruza el Alcanadre y abandonamos la comarca de la Hoya, para pasar al Somontano. Nos queda ahora un kilómetro de subida al 7 %, según indica una señal de tráfico. Al llegar arriba hacemos un pequeño reagrupamiento y disfrutamos de las vistas. Aún por carretera seguimos hasta Lascellas. Aquí, en un parquecillo repostamos agua y hay quien se cambia el calzado, pues a partir de ahora vamos a seguir por camino de tierra. Salimos del pueblo, pasamos bajo la autovía y vamos caminando entre campos de cereal, olivos, almendros y alguna vid. Dejamos a la derecha la ermita de San Antón y por el barranco de Las Valls llegamos a Azara, situada en el valle de Alferche, a la derecha del barranco de La Clamor. Son las tres menos cuarto. Algunos subimos a la Peña de Santa Margarita, donde se sitúa el castillo. Desde aquí se ve una buena vista del pueblo y de todo el valle hasta Azlor. Comemos en la plaza del Ayuntamiento repartidos en pequeños grupos, compartiendo lo que tenemos.
Una hora más tarde reanudamos la excursión. En un alto ondea al viento la bandera de Azara. Abandonamos la pista que va por el barranco Valtracón y por un buen camino de los de toda la vida, entre paredes de piedra, en constante y moderado ascenso, llegamos a la parte de más altura de la jornada de hoy, desde donde se ve el valle del río Vero ( Adahuesca, Alquézar, Asque, Pozán de Vero, Salas Altas y Salas Bajas,…), la sierra de Guara y las nubes que cubren el Pirineo. Aquí se hacen varias fotos de grupo. Seguimos por el mismo camino, ya en bajada, que nos lleva hasta cruzar el río Vero por un moderno puente, junto a otro peatonal más antiguo. Desde aquí se ve el acueducto por el que el canal del Cinca pasa sobre el Vero, río arriba. Poco después de las cinco de la tarde entramos en Pozán y cruzando el pueblo, llegamos hasta una plaza, donde Luis Javier Gruchaga nos da indicaciones para la reunión de la próxima semana y para la cercana Javierada. A las cinco y media salimos del pueblo, y primero por carretera y luego por un camino que va junto al río, llegamos hasta Castillazuelo, fin de la ruta de hoy. Pasan diez minutos de las seis de la tarde. Subimos a los autobuses para volver a Huesca, dando fin a la Prueba de la Javierada 2025, que se ha desarrollado con plena satisfacción por parte de todos, recorriendo una zona en la que hemos disfrutado de paisaje y compañeros, en un buen día para caminar.
Nico nos pasa los datos de la excursión de hoy: hemos recorrido 50,33 kilómetros, con un desnivel positivo de 522 metros y un tiempo en movimiento de 10 horas y 33 minutos.
Gracias a todos. Ultreia et suseia !!!

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