La Prueba: Huesca - Ibort
Publicado por Javierada Huesca el martes, febrero 26, 2019
LA PRUEBA para la XXXVIII (38º) Javierada,
(23-02-19)
SABIÑÁNIGO
(Caridad)
Huesca.-.Arguis.-.Monrepós.-.Escusaguas.-.Hostal de Ipiés.-.Ibort.-.Sapún.-.Puente Sardas.-.Sabiñánigo.
FOTOS de la PRUEBA.
Llegó el día de La Prueba: un desafío para saber si seremos capaces ( o no ) de realizar la Javierada de este año. Después de los 5 entrenos progresivos de las semanas anteriores, creemos que ya estamos en forma física para realizar este entreno especial que se asemeja en dificultad a lo que realizaremos el viernes, día 8 de marzo, desde Ayerbe a Longás: carretera,caminos, sendas, paso de la sierra de Santo Domingo.
A las cuatro y media de la mañana del sábado 23 de febrero llegamos a la parte delantera del colegio salesiano. Parece que la noche es perfecta para caminar. Apenas hace frío, y la luna, casi llena, ilumina desde lo alto. Además, la previsión meteorológica es de buen tiempo en la zona que recorreremos hoy, con temperaturas entre 2 y 20 grados positivos.
Vamos saludando a los compañeros. Echamos en falta a la familia Alonso. No nos pueden acompañar porque ayer falleció el padre de Encarna. Descanse en paz. Durante la jornada pensaremos y nos acordaremos de ellos. Tampoco está nuestro salesiano Alfonso García de Eulate, de ejercicios espirituales en Godolleta ( Valencia ). Echaremos de menos sus palabras de aliento y su té, tan reconfortante.
Tras unos minutos de espera, Luis Javier Gruchaga nos recuerda el recorrido previsto para hoy, sobre todo en su primera parte y luego dirige el rezo y pide la protección de diversos santos: San Ildefonso, San Lorenzo, San Vicente, San Juan Bosco,…, y de la Virgen María Auxiliadora. Cuando salimos, Antonio Rico y Andrés Pérez nos cuentan. Somos 97. A los pocos minutos, se unen dos compañeros más, con lo cual 99 caminantes comenzamos la ruta. Todos somos jóvenes de pensamiento y corazón, pero como en ocasiones anteriores, una gran parte de los mismos son jóvenes en edad. Más de 21 son menores de 20 años.
Nos dirigimos hacia el norte, y a los pocos minutos cruzamos el río Isuela por primera vez. Salimos de Huesca por carretera, en dirección a Arguis. La ciudad nos despide con sus últimas luces y no hay más remedio que encender frontales y linternas. Los de cabeza marcan un buen ritmo, vivo, pero que puede ser seguido por todos, lo que hace que avancemos rápido.
Casi sin darnos cuenta llegamos al Km. 3 y enseguida a Yéqueda. A las las seis y media llegamos avistamos el pueblo de Igriés, donde hacemos un breve reagrupamiento. Cerca de este pueblo se halla el manantial de “ Las Paulesas “, una de las tomas de agua de la ciudad de Huesca, que llega directamente al depósito situado junto al antiguo seminario para ser luego distribuida desde aquí. Al lado de la carretera se pueden observar algunos testigos de la canalización ( gracias Máximo por la información ). Parece que por el este ya quiere empezar a salir el sol.
Seguimos caminando ligeros y con entusiasmo, dejando a nuestra izquierda el desvío de Arascués y la entrada al Club de Golf de Guara. A las siete y media llegamos al pueblo de Nueno. Ya se ha hecho de día y hemos ido apagando las luces que nos alumbraban y que advertían de nuestra presencia. Podemos ver los almendros en flor que ponen una pincelada de color en el paisaje. Hasta aquí sólo nos han adelantado unos pocos coches, varios con carros con perros, supuestamente de cazadores.
Volvemos a agruparnos y comemos y bebemos algo. Ya hemos hecho 15 kilómetros. Hemos aprovechado bien la noche tan agradable que hemos tenido para caminar. Y los guías que han puesto un buen ritmo ( como va a ocurrir el resto del día ), avanzando rápido, pero a la vez manteniéndonos a todos bastante juntos.
A partir de aquí, vamos por la antigua carretera que subía a Arguis por la izquierda del río Isuela. Vemos a la derecha unos huertos bien cuidados, unos almendros recién podados, el Isuela y la nueva autovía al otro lado del río. Se comenta que esa ladera no es buena para realizar una carretera y que “ las gentes del lugar “ ya advirtieron que se sucederían problemas de desprendimientos, corrimientos de tierra,…En cambio, por encima, a nuestra izquierda va la antigua cabañera, recorrido mucho más seguro en orden a los desplazamientos del terreno.
Vemos unas cuantas badinas que forma el río y un gran viaducto por donde discurre la nueva carretera. Enseguida nos encontramos con la fuente de “ O barranco hondo “, en una curva a la izquierda de la carretera por donde caminamos. Está muy bien cuidada y mana un agua muy fresca por varios caños. Vamos atravesando algunos túneles. Como no nos da el sol, la temperatura aún es bastante fría y vamos todos bien abrigados. A la derecha quedan los restos de una antigua cantera y un poco más adelante, Máximo nos indica dónde se situaba el antiguo molino de Arguis, del que sólo quedan algunas pocas piedras. Las obras de la autovía han ido cambiando toda esta zona. Vemos también una plataforma que cruza el río y que será por donde se pueda acceder a la ermita de la Virgen de Ordás, una vez que el acceso actual quede inutilizado.
Ahora toca cruzar al otro lado atravesando la calzada. Unos cuantos voluntarios avisan de nuestra presencia y con cuidado realizamos la maniobra. Pocos metros más allá toca hacer la operación inversa y llegamos a la presa de Arguis. Si el pasado sábado la mitad del pantano estaba con su superficie helada, hoy no se aprecia hielo, síntoma de la buena temperatura de esta última semana.
Llevamos algo más de 20 kilómetros de caminata, pasan de las nueve y media de la mañana y toca parar a almorzar. Unos cuantos lo hacen en el primer bar que aparece, y otros seguimos hasta que encontramos un sitio donde da el sol. Se agradece poder calentar algo el cuerpo. Damos cuenta de los bocadillos, fruta,…, se comparte alguna bota de vino, té de roca,… Han llegado Ana y Miguel con las rosquillas en una gran cesta de mimbre, café, leche con cacao,…Nos juntamos de nuevo y damos buena cuenta de las rosquillas. Están buenísimas. Menudo trabajo el hacerlas, aunque a Ana la ayuden sus nietos. ¡¡¡ Muchísimas gracias !!!. Todo ayuda a que se cree un buen ambiente. Es el cumpleaños de Luis Betés y se le canta el “ Cumpleaños Feliz “. ¡¡¡ Felicidades !!!. Estás hecho un chaval.
Después de recuperar fuerzas, seguimos camino. Son las diez y media de la mañana. Como empieza a hacer calor, hay que ir quitando ropa, y muchos nos quedamos en camiseta de manga corta, ya para el resto del día. Si hasta ahora hemos ido por carretera, en este momento enfilamos una senda que nos va a llevar hasta “ Mesón Nuevo “ en constante, y en ocasiones fuerte, subida. El último tramo lo hacemos por el camino natural de la Hoya. En una roca al lado del camino se ve un pequeño fósil, en este caso un bivalvo .
Cruzamos el barranco del Fulco, que crea una hermosa cascada. “ Mesón nuevo” era lugar de parada de los rebaños cuando hacían la trashumancia entre las montañas pirenaicas y la tierra baja y pasaban por estas cabañeras y se sitúa a 1265 metros de altitud en la parte sur de la sierra de Bonés. Aquí nos esperan una docena de caminantes, entre ellos varios niños y niñas de corta edad, que van a completar la excursión de hoy con nosotros.
Una vez que todos llegamos a este lugar, y tras un breve descanso, continuamos enfilando el túnel de la Manzanera, que cruza la sierra de Bonés, y tiene una longitud de casi 800 metros. A la salida del túnel no encontramos la famosa fuente que hasta no hace muchos años estaba aquí y que desapareció por las obras de la autovía.
La carretera que seguimos cruza el río Flumen gracias a un imponente viaducto. Seguimos por carretera hasta llegar a un área de descanso ahora en desuso. Estamos sobre la autovía y vemos la intensa circulación que soporta. Sólo nos queda superar un pequeño tramo de tierra para llegar a la cima del alto de Monrepós ( “ monte del reposo “ ) situada a 1282 metros de altitud, siendo la mayor altura que superaremos hoy. Son poco más de las doce del mediodía, y vemos una gran parte del Pirineo, desde el Bisaurín hasta el Turbón, teniendo casi enfrente la majestuosa mole de los Treserols, con la imponente Brecha de Rolando a su izquierda. Se aprecia gran cantidad de nieve, aunque también bastantes calvas o zonas limpias. También se ven sierras prepirenaicas: la Peña Oroel, San Juan de la Peña o la Sierra de Santo Domingo. Y más cerca, varios pueblos que forman parte del municipio de Caldearenas, como Serué, San Vicente y Aquilué.
Después de solazarnos con este paisaje y de hacernos unas cuantas fotos de recuerdo, comenzamos el descenso, que nos llevará hasta el pie del puerto en su vertiente norte. Tomamos un bonito y cuidado sendero que discurriendo entre matorrales de boj, romeros, erizones,…, nos lleva de nuevo a la antigua carretera que, entre el bosque de pinos, atravesaba este puerto de montaña. Enseguida llegamos a una fuente que mana junto a la carretera, donde un par de voluntarios ayudan a rellenar botellas y vasos para saciar nuestra sed. Siguiendo la carretera, a la una y media del mediodía llegamos al lugar abandonado de Escusaguás, situado a 1070 metros de altitud, donde sólo se aprecian algunas paredes que resisten como pueden el paso del tiempo. Antes, sobre una pequeña loma, aislada, se sitúan los restos de la iglesia de Nuestra Señora. Desde la vieja carretera vemos el trazado de la nueva autovía, terminada pero que no está aún en funcionamiento. Merche, Elena y Olga terminan la Prueba y regresan a Huesca en coche para poder acompañar a Encarna en el funeral de su padre. Un bonito gesto.
En continuo descenso por carretera llegamos y cruzamos el río Guarga, situado a algo menos de 700 metros de altitud. Poco antes, a la derecha, se sitúa el viaducto que algunos llaman “ del tirachinas “, una de las obras más importantes de la autovía, y que entró recientemente en funcionamiento. Llegamos al área de descanso situada junto al río Guarga. Son las tres menos cuarto. Hora de comer. Muchos aprovechan las mesas y bancos que hay en este lugar, y otros comemos sobre el suelo, con suerte apoyados en algún árbol. Bocadillos, fiambreras,…, se comparte alguna bota de vino, galletas, chocolate, café,…Algunos nos acercamos al río para refrescarnos los pies, ya algo doloridos. Los jóvenes, que nunca se cansan, comienzan a jugar con un balón que alguien ha traído. En este momento, como el resto del día, Andrés Pérez va preguntando quiénes tienen previsto hacer la Javierada y así hacerse una idea del número de gente interesada.
Después de comer y descansar un poco ( incluso a alguien le queda tiempo de echar una pequeña siesta ), Luis Javier Gruchaga nos explica lo que queda de excursión y comenzamos de nuevo.
Pasamos por Lanave y hasta el Hostal de Ipiés vamos por carretera, primero por un tramo poco transitado, pero luego, durante un par de kilómetros, por la “ nacional “, que lleva intenso tráfico. Vamos en fila de a uno, a veces de dos en dos, pero con mucho cuidado. Somos 108 personas, gran número que llama la atención, y que hace que desde los coches nos hagan alguna foto o graben algún video.
Cuando pasamos el Hostal de Ipiés, tomamos la carretera que sale a la izquierda y que se dirige hacia Caldearenas, pero nada más cruzar el puente que salva el río Gállego, realizamos una nueva parada para reagrupar. Aquí sale una pista, que discurre entre el río y la vía del tren, que va a ser la que seguimos a partir de ahora. Al poco, nos cruzamos con “ el Canfranero “, lo saludamos, y el conductor hace sonar la bocina del tren para devolvernos el saludo. Siguiendo por esta pista se podría llegar a Sabiñánigo, punto final de la Prueba de este año, pero Luis Javier Gruchaga aún nos tiene preparada una sorpresa…
Un poco antes del lugar abandonado de Jabarrella, siguiendo un barranco, alcanzamos la estrecha carretera que se dirige al pueblo recuperado de Ibort. Aquí llegamos a las cinco y media de la tarde. Oscar Gruchaga, que ha llegado antes, nos indica dónde está la fuente. Rápidamente vamos a saciar nuestra sed. Entre la comida, el tramo de asfalto y el calor que hace, agradecemos refrescarnos un poco. En este pueblo, propiedad del Gobierno de Aragón, se han recuperado casas, bordas, la fuente,…, y la iglesia parroquial de San Lorenzo Mártir, que presenta un bonito suelo de cantos rodados, se ha convertido en un rocódromo. En la bóveda del coro se observa una pintura mural que representa dos ángeles músicos, negros por más señas. Según nos dicen, viven entre 60 y 70 personas, muchos de ellos niños. Los que nos ven, se sorprenden al ver tal cantidad de caminantes. Una persona del lugar se ofrece a indicarnos el camino que se dirige al pueblo también recuperado de Rapún.
Primero vamos por pista entre un bosque de pinos de repoblación y luego por senda llegamos al “ Collado del Billar “, por donde va el “ Camino del Billar “, antiguo camino que desde Ibort permitía ir a Sabiñánigo pasando por Rapún, y que nosotros estamos siguiendo. Desde este collado se ven las casas que forman el pueblo de Rapún y el pico de Oturia detrás.
Tenemos que cruzar un pequeño valle y para superar un arroyo no nos queda otra que hacerlo por un sencillo puente de madera, que de primeras no da mucha confianza, aunque la verdad es que es más fuerte de lo que parecía y cruzamos sin problemas. Llegamos a las afueras de Rapún, donde hay edificaciones que se apoyan sobre un estrato vertical de roca, que emplean como si fuera una de las paredes. Curioso. Son las seis y media de la tarde. Aquí hacemos el último reagrupamiento de la jornada.
Mientras esperamos, contemplamos la puesta de sol tras la Peña Oroel. Más cerca se ve la pardina de Ayés, y al fondo unas luces que pueden ser de los pueblos de Ara y Abena. Hacemos unas cuantas fotos. Luis Javier Gruchaga comenta la excursión de hoy y la marcha solidaria Nueno- Etiopía prevista para el próximo domingo a favor de la ONG salesiana Entarachén Vols y que discurrirá por el municipio de Nueno. Antonio Rico nos da fuerzas de nuestro salesiano Alfonso García de Eulate.
Ya sólo nos queda recorrer dos kilómetros de carretera asfaltada en continuo descenso hasta cruzar el río Gállego y luego un pequeño repecho para alcanzar los autobuses, que nos esperan en la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Sabiñánigo. Cuando llegamos los últimos, son las siete y media, y ya se ha hecho de noche. En el último tramo hemos tenido que encender de nuevo linternas y frontales.
Estamos cansados, pero satisfechos. Ha sido una prueba dura, exigente, pero también bonita, atravesando tierras de la Hoya de Huesca y del desolado Serrablo. Gran culminación de las salidas de los amantes de la naturaleza de este año 2019 como preparación de la Javierada. Según alguna aplicación de móvil, hemos recorrido 52 kilómetros, con 1230 metros de desnivel acumulado en quince horas de actividad. Otra aplicación dice que hemos recorrido 56´12 kilómetros, andando casi 13 horas.
Gracias a todos.
Con la protección de María Auxiliadora, estamos preparados para afrontar la Javierada del año 2019.
Benedicamus Domino.
RECORDAD:
El próximo viernes día 1, a las 19:30 h. reunión en la sala de medios del colegio salesiano para hacer las inscripciones
concretar los últimos detalles de la Javierada 2019, y el próximo fin de semana, libre para entrenos particulares bajo la virtud de la DILIGENCIA.
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