FOTOS de la Jornada.
A las 7.00 h. no había amanecido. El pronóstico de la víspera era de lluvia, viento y nieve. Se avisó en el grupo de whatsApp de la conveniencia de llevar equipamiento adecuado: forros, guantes, gorros, polainas, impermeables…
En la aplicación que indica lo que ocurre en este mismo instante, aparece que el frente ha llegado a la altura de Zaragoza y Zuera y que se desplaza hacia el norte. Luis Javier Cruchaga comenta que nos esperan “ andaluzios “, nubes que pasan rápido y descargan lluvia de improviso, aunque en poca cantidad. Como casi siempre, no se equivocará.

A todos nos ha tocado madrugar, y a los compañeros que vienen desde Zaragoza un poco más. Alfonso García de Eulate ha madrugado también, y nos saluda y pregunta por todos. Luis Javier Cruchaga nos explica cuál es el recorrido previsto para hoy y antes de comenzar a caminar, rezamos y pedimos la protección de María Auxiliadora, Don Bosco, San Lorenzo, San Vicente, San Sebastián, San Valero,…Aunque parece que estamos menos que en las semanas anteriores, Antonio Rico y Andrés Pérez nos cuentan al salir: 105 personas comenzamos la andada. Un buen grupo teniendo en cuenta las circunstancias meteorológicas y la hora temprana. Nos alegra observar la presencia de un nutrido grupo de jóvenes. Hay alegría en el ambiente. Se comenta la victoria de la Sociedad Deportiva Huesca frente al Valladolid por cuatro a cero.
Salimos hacia el norte, cruzando la calle San Juan Bosco, junto al río Isuela y por el camino que se dirige hacia la Alberca Cortés. Al ser de noche todavía, la gran mayoría nos iluminamos con linternas y frontales. Pasando al lado de la autovía, un cartel luminoso informa que es necesario el uso de cadenas en el puerto de Santa Bárbara.
Cuando llegamos a la Alberca de Cortés, está amaneciendo y el espectáculo es realmente bonito. Toni aprovecha para sacar alguna foto y dejar recuerdo de este fugaz momento. En esos momentos, comienza a llover un poco y muchos deciden parar y protegerse de la lluvia. Esto hace que si hasta ahora habíamos ido en grupo compacto, a partir de este momento, nos disgreguemos un poco.
Dejamos Chimillas a la izquierda, y enseguida llegamos a Banastás, donde a la entrada del pueblo hacemos una breve parada para reagrupamiento. Sigue lloviendo, algunos despliegan los paraguas.
Si hasta ahora hemos seguido por camino, a partir de este momento nos toca carretera, que seguiremos hasta llegar a Lierta. El asfalto es incómodo para andar. Pero caminamos bien. Nos dividimos en pequeños grupos. En este recorrido, los “ andalozios “ nos van a seguir visitando y toca abrir y cerrar los paraguas varias veces. En algún momento, incluso parece que cae algo de aguanieve. Pasamos el barranco de “ La Bala “ y recorremos con la mirada los carrascales que hay a ambos lados de la carretera. En la cuneta, vemos algún animal muerto, primero un jabalí y luego una rabosa. Pobres. Observamos lugares recorridos en otras ocasiones: el castillo de Nisano, las alturas de Mondo ( 713 msnm) que ascendimos hace dos años,…Y un gran campo de almendros que sin duda oculta la carrasca de Becha. Un camión grúa pasa llevando un coche accidentado, y luego vemos un par de almendros tronzados con signos de que allí ha podido tener lugar el accidente.

Cruzamos el río Venia, dejamos a la izquierda el desvío que se dirige hacia Puibolea y llegamos a Lierta. Son las diez de la mañana. La compañera Rosi ha hecho las gestiones necesarias para que nos abran el Centro Social. Gracias. Aunque no llueve, la gran mayoría aprovecha este espacio para almorzar aquí. Algunos lo hacemos en el exterior, y al sol, no se está tan mal. Poco a poco, el viento va soplando con más fuerza, y nos va a acompañar el resto de la jornada.
Después de almorzar y descansar un poco, seguimos ruta. Dejamos Lierta por una calle empinada y seguimos dirección norte por un buen camino, con plantaciones de almendros a ambos lados. Entre nubes, a la derecha se intuye el Pico Gratal.
En un momento dado, cogemos un desvío a la izquierda que nos lleva hacia unas granjas porcinas donde está instalada la empresa Hypor, dedicada a la producción de animales seleccionados genéticamente. Estamos en la zona que recorre el Barranco Salado. Pasamos junto a una explotación agrícola donde vemos gran cantidad de olivos y un extenso viñedo. La rodeamos siguiendo el barranco y vamos ganando altura.
Llegamos a una pista y, ahora sí, en fuerte pendiente, nos dirigimos hacia lo alto de la Sierra. Conforme subimos, el viento pega más y más fuerte. A un lado, vemos la Salina de Gratal, manantial de agua salada, que antiguamente se aprovechó para producir sal y donde en la Guerra Civil de 1936 se libraron cruentos combates, según cuenta Luis Javier Cruchaga. Dejamos esta zona a nuestra derecha y seguimos subiendo.
La Sierra está cubierta de nubes, que el viento arrastra. Conforme ascendemos, la nieve hace acto de presencia, primero de forma débil, pero luego en mayor cantidad. Algún charco también aparece helado. Hasta aquí hemos andado 22 kilómetros, de forma un tanto penosa, primero por la lluvia intermitente y luego por el fuerte viento, y estamos a casi 1200 metros de altitud.
Llega un momento en que dejamos la pista y seguimos campo a través rodeando un gran campo de carrascas vallado, suponemos que para la producción de trufa. Hay un aviso para navegantes:
“SI ENTRAS A ESTA FINCA Y TE HACES DAÑO NO RECLAMES”
Son las dos del mediodía, y al resguardo de unos pinos, a lo largo del bosque, nos disponemos a comer. En algunos casos nos sentamos encima de los erizones protegiéndonos con las mochilas. Vamos sacando bocadillos, fiambreras, botas de vino, fruta, dulces,…, que vamos compartiendo. Como hace frío, paramos lo justo. Y seguimos subiendo. Cuando se termina el vallado, vemos unos piquetes, pero sin ninguna malla. Parece ser que querían hacer un coto cinegético, pero finalmente no lo llevaron a término y se quedó así. Llegamos a una pista que seguimos. Nos cruzamos con unos ciclistas que avanzan entre el barro y la nieve. Estamos rodeando el barranco de San Cristóbal, ermita y lugar por donde pasamos en una salida anterior. Cada vez encontramos más nieve y vemos paisajes que parecen del Pirineo. Luego las fotos lo demostrarán. Los jóvenes, que no se cansan nunca, se entretienen tirando algunas bolas de nieve.
Llegamos al Collado de los Pozos, donde vemos y admiramos un Pozo de hielo, del que se conservan las paredes de piedra. Estamos recorriendo tierras de Bentué de Rasal. Y encontramos carteles que indican diversas direcciones: Bentué, Bolea,…
Ascendemos un poco más y llegamos a los 1300 metros de altitud, la cota más alta de hoy. Desde aquí se podría ir al Pico Caballera ( 1563 metros ), según estaba previsto, pero el fuerte viento y la nubosidad que lo envuelve no lo aconsejan. Luego por La Paúl, se pensaba llegar hasta Aniés. Así que se pone en marcha el “ Plan B “, y recorremos la sierra de forma horizontal buscando el barranco donde se sitúa La Virgen de la Peña
Aquí llegamos poco antes de las cuatro de la tarde. Aprovechamos para beber en la fuente y esperamos el té caliente que ha preparado Alfonso García de Eulate. Se aprovecha para comer un poco: galletas, chocolate, almendras garrapiñadas, frutos secos,…Cuando llega el té ( aunque Alfonso no, debido a un problema mecánico en el coche ), damos buena cuenta de él. Hacemos cola para cogerlo. Nos calienta el ánimo y nos reconforta por dentro, y también por fuera.
A pesar del té, la espera ha hecho que alguno se haya quedado frío, y enseguida arrancamos. Ya sólo queda una cómoda bajada por pista hasta Aniés, a través del bosque primero y luego entre campos de almendros y otros campos de cultivo. Mientras bajamos, a lo lejos se ve claramente el castillo de Loarre, y todavía más allá, la torre del castillo de Marcuello. La tarde ha quedado espléndida.
A la entrada de Aniés, unos caballos curiosos nos saludan. Recorremos el pueblo hasta llegar a los autobuses, que ya nos esperan. Son las cinco y media de la tarde y hemos recorrido 36 kilómetros, con un desnivel importante. Ha sido un día duro, pero estamos contentos. Tal como se presentaba el día, lo hemos aprovechado bien, y a pesar de no subir al Pico Caballera, hemos disfrutado de muy buenas vistas y muy buenos momentos. Gracias a todos.
Cuando llegamos a Huesca, nos deseamos buena semana y nos despedimos hasta la próxima salida, el sábado 9 de febrero, a las seis de la mañana, en que nos dirigiremos hasta Riglos, recorriendo otra zona de nuestra querida Hoya de Huesca.
Benedicamus Domino.
RECORDAD:
La salida para el 5º
entreno, hacia Riglos, tendrá lugar el sábado, día 9 de Febrero, a las 6:00 h.
Regreso en BUS (no en tren)
1º apuntarse.
2º llevar ( 5+1) = 6 €
Autores:
R. B. y A. G. de E.
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