Quinto Entreno: Castillo de Loarre
Publicado por Javierada Huesca el miércoles, febrero 15, 2017FOTOS de la jornada.
Provistos de linternas, frontales y reflectantes porque a las 6:00 h. era oscuro. Y equipados con aparaguas, impermeables, chubasqueros, capas, polainas y demás porque la previsión era de tiempo propio de invierno, se han realizado los rezos de costumbre. Bajo el lema de AUSTERIDAD. Han tomado la salida 98 peregrinos En los primeros kilómetros se han ido añaniendo algunos más hasta llegar al número de 116 en Yéqueda.
Entre los presentes no falta Mª Dolores Aliaga, que hace un esfuerzo mayor al venir desde Zaragoza. Falta Luis Javier Gruchaga, aún con molestias físicas, que se incorporará al grupo posteriormente, y es Antonio Rico quien da las indicaciones de rigor y Alfonso García de Eulate quien dirige el rezo y solicita la protección de San Valero, San Lorenzo, San Urbez, San Vicente, San Juan Bosco y Mª Auxiliadora. Es noche cerrada, pero la temperatura es relativamente agradable y el cielo aparece estrellado, aunque hay incertidumbre por las previsiones meteorológicas.
Se sale de la ciudad de Huesca hacia el norte por un camino paralelo al río Isuela que nos va a llevar hasta la alberca de Cortés. El grupo se va alargando, se va dividiendo en otros más pequeños, y como en anteriores salidas, llama la atención la gran cantidad de jóvenes, que van repitiendo semana tras semana, y que dan alegria y animan a todos. Los frontales y linternas van iluminando el camino y crean una sensación casi fantasmal, como de luciérnagas en movimiento continuo. Durante todo el día, como en los anteriores, tanto Miguel Almarcegui como Toni y algún compañero más, van haciendo numerosas fotografías que luego compartirán con el resto.
Rodeamos la alberca de Cortés por nuestra derecha y por buen camino llegamos a Banastás sobre las siete y cuarto, donde tiene lugar el primer reagrupamiento. A partir de aquí toca carretera durante 14 ó 15 kilómetros. Se ha programado de esta manera pensando en lo que tocará cuando realicemos la Javierada. Así pues, salimos de Banastás por la carretera de Lierta y poco a poco se va haciendo de día. Al cabo de unos cuantos kilómetros aparece a nuestra derecha el castillo de Nisano y a nuestra izquierda Mondó y los campos de almendros que rodean la carrasca de Becha, recorrido de una salida anterior. Un poco más adelante, a la izquierda de la carretera se ve un almendro en flor, quizás el primero de la temporada, que desafía a los fríos de estos días. Tras las largas rectas de este tramo carretero, un fuerte descenso y después de cruzar el río Venia, en el desvío que hay para ir a Lierta hacemos una nueva parada para reagrupar y comer algo. En este punto se unen algunos jóvenes peregrinos con sus padres.
Tras la breve parada, se continúa por carretera hacia Puibolea. La temperatura sigue siendo agradable y de momento aguanta sin llover. El ritmo que marca la cabeza del grupo, sin prisa pero sin pausa, es el adecuado para que continuemos bastante juntos, pero se avance con decisión. A la altura de Puibolea se nos unen Luis Javier Gruchaga, Tino Belenguer y José María “ el ruso “, que son saludados por todos, que nos alegramos que estén mejor de salud y que nos acompañen en este día. Luis Javier Gruchaga y Tino Belenguer van hacia la cabeza del grupo y José María pasa a acompañar a los que cierran la marcha. Caminamos por la carretera que une Puibolea y Bolea, recién inaugurada y que presenta un aspecto magnífico. Un pequeño repecho y entramos en Bolea. Son las diez y cuarto y toca almorzar. Nos diseminamos por la plaza y un parque cercano, donde hay fuentes. En ambos casos, unos buscando el sol, otros la sombra. Roberto Garzo va a buscar unas tortas típicas de la localidad, que reparte entre los peregrinos. Además, Andrés Pérez Muñoz ha traido unos rosquillas caseras, que también comparte. Se agradecen ambos gestos y se disfruta de estos postres. Tras almorzar, algunos visitan los bares para tomar un café caliente y los más aprovechan para descansar un poco. A las once menos cuarto continuamos la marcha. Un poco antes, “ el ruso “ tiene trabajo, pues debe atender un problema en una rodilla de Luis Betés. Con sus buenos oficios, este puede continuar la marcha.
Salimos de Bolea por buena pista en dirección a Aniés siguiendo el PR1. Se ven buenas vistas de los alrededores de Bolea, rodeada de campos de almendros y con el pico Gratal al fondo. Al poco llegamos a la ermita de Santa Quiteria, al lado del camino, y cogemos un desvío indicado a la derecha, que por buena senda nos ha de llevar a la ermita de San Cristóbal. Vamos subiendo poco a poco y nos vamos introduciendo en el valle que forma el río Sotón desde su nacimiento. Cruzamos varios barrancos que desembocan en el principal y que drenan el agua que ha caído durante los pasados días. Al fondo se ve el río Sotón, que llegado un momento hemos de cruzar para acceder a la ermita de San Cristóbal, ermita rupestre emplazada en un sitio inverosímil, aprovechando una cueva natural, y cerrada por una pared de piedras. La senda se interna en un sotobosque de boj y otros matorrales y por unos rústicos escalones accedemos al interior de la ermita a través de una puerta que no cierra. Hay un altar medio roto y una bonita pintura de factura popular. Al fondo, otro cuarto y una especie de balcón natural abierto al vacío y al barranco, con unas vistas espectaculares. Tras las explicaciones de Luis Javier Gruchaga, seguimos la excursión ascendiendo por la montaña de forma bastante directa, primero atravesando el bosque que se ha formado y luego por terreno abierto. Se ve el camino que hemos ido siguiendo y el pueblo de Bolea al fondo. Unos chicos se han adelantado y han equivocado el camino y luego tendrán el pequeño castigo de acompañar a los que cierran el grupo. Al final de esta corta ascensión llegamos a una buena pista que cruza estos recónditos lugares, donde reagrupamos y nos encontramos con el hermano de Luis Javier Gruchaga, que ha acompañado a su mujer, que a partir de ahora sigue con nosotros. Él continúa su gran labor como coche de apoyo, aportando gran seguridad al ser un grupo tan grande.
Caminamos por la pista y vemos varias estructuras que se aprovechan para cazar la paloma cuando cruza en otoño estos montes. Se ve un paisaje inmenso, desde Huesca, de donde venimos, Bolea, Aniés, al fondo el pantano de La Sotonera y el castillo de Loarre, donde terminamos hoy. Al poco, en lo alto, aparece nuestro próximo objetivo, la ermita de la Virgen de la Peña, a donde llegaremos tras coger una empinada senda a la derecha. El sonido de la campana de la ermita anuncia nuestra llegada.
Son poco más de las dos del mediodía y ya nos ha avisado Luis Javier Gruchaga que a las tres tendremos que continuar la marcha, pues a las seis de la tarde nos recogerán los autobuses en el castillo de Loarre. Amablemente, unas vecinas de Aniés nos han abierto la ermita para poder visitarla y la casa de la cofradía para poder comer a cubierto. Llama la atención lo bien cuidado que está todo en un sitio de tan difícil acceso. La ermita es preciosa, con un buen retablo con la imagen de la Virgen de la Peña, y varias capillas donde se ven estatuas que representan a San Vicente mártir, San Pedro,…También se observan varios exvotos, dejados por gentes de la zona como ofrenda tras cumplirse una petición hecha a la Virgen. Según nos informan, la romería tiene lugar el segundo sábado de mayo. En la casa de la cofradía, cada pueblo que acude a la romería tiene un espacio donde juntarse para la comida. Los peregrinos se van acomodando en estos espacios. En el espacio abierto que queda entre la ermita y la casa, donde cae una curiosa cascada y se puede conseguir agua en una fuente, hay unos bancos y una mesa donde algunos grupos también se disponen a comer. Unos buitres vuelan junto a la pared, a pocos metros de nosotros.
Poco antes de las tres recogemos todas nuestras pertenencias y a esta hora continuamos la marcha en sentido opuesto al que hemos llegado, dirigiéndonos hacia La Paúl de Aniés. Comienzan a caer gotas, y poco a poco la lluvia se va haciendo más persistente, hecho que motiva el que se saquen capas, chubasqueros y paragüas. Vamos ascendiendo por una pista bastante penosa. La lluvia se convierte en agua-nieve y al poco en nieve que comienza a cuajar. Llegamos a una pista un poco mejor que según indica se dirige a Rasal cruzando esta sierra y en el collado a 1350 metros de altitud, donde sale la senda que marca el castillo de Loarre paramos a reagrupar en medio de la nevada. Aún se aprecia un corro de nieve de alguna tormenta anterior. Paramos poco rato, y en breves momentos continuamos la marcha. Elisa Pueyo y Roberto Garzo ayudan a un peregrino que está pasando un mal momento a que pueda continuar la peregrinación de hoy. Por senda bien marcada entre el pinar y luego entre el matorral, bajando de una forma continua, llegamos a la pista que desde Aniés se dirige al castillo de Loarre, a donde llegamos a partir de las cinco y cuarto de la tarde, tras un último repecho. Aquí nos esperan la mujer de Luis Toro, Alfonso García de Eulate y Olga, con refrescos para los chicos, torta, café de Etiopía, té de roca y leche caliente para mezclar con cacao, que ayudan a entonar el cuerpo con el calor que aportan. Conforme van llegando los peregrinos, algunos reponen fuerzas de esta manera, y otros entran en la cafetería del centro de interpretación. También hay quien se cambia la ropa mojada por otra seca. Según las aplicaciones que portan algunos, hemos recorrido 37 kilómetros con un desnivel acumulado de 1300 metros. A las seis de la tarde subimos a los autobuses que nos llevan a Huesca, donde llegamos poco más tarde de las seis y media, siendo amenizado el viaje por Nicolás Alonso con su sana alegría.
Gracias a todos los que han hecho posible la bonita peregrinación de hoy: los que la han organizado, las que nos han abierto la ermita de la Virgen de la Peña, los que comparten su comida, los que hacen fotografías que luego nos ayudan a recordar los buenos momentos pasados.
¡¡ Buena semana, Javieres !!
RECORDAD
La salida para LA PRUEBA, tendrá lugar el sábado, día 18 de Febrero, a las 04:30 h., hacia SESCÚN.
El regreso será en BUS.
Llevar 6 €. : Un billete de 5 € y una moneda de 1 €
Autor: A.G. de E.
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