Fotos de la peregrinación.
HACIA JAVIER
LLEGÓ EL DÍA DE LA JAVIERADA
Con la Bendición del Peregrino se inicia la marcha hacia Javier.
Es la XXXIX (39º) Javierada de Salesianos-Huesca.
A las 15:15 h. del jueves, día 7 de Marzo, impartió la Bendición del Peregrino en el santuario de María Auxiliadora de Huesca, el salesiano Alfonso.
Impuso LA CRUZ al peregrino más joven: este año era Loreto Bernal Belenguer, que además portaba el estandarte de la Javierada. También están en el presbiterio los que intervienen en la ceremonia como lectores.
Al terminar la ceremonia de bendición tiene lugar la foto de rigor en la escalinata del colegio y el repique de campanas. Imposible caber todos en la escalinata. Son 79 peregrinos entre los que se encuentran 23 jóvenes menores de 25 años. Alguno se añade a la foto. Pero hay muchos más que en la foto: los que están en el rellano y en la acera. El espectáculo es emotivo: familiares, amigos, otros que hicieron la Javierada en años anteriores, todos los niños y niñas de infantil…
Comienzan a caminar con gran alegría, llenos de energía e ilusión, siempre por la derecha, en doble fila, por el arcén, como nos ha aconsejado la Guardia Civil. La meteorología es más benigna de las previsiones.
Casi sin darnos cuenta llegamos a la Venta del Sotón, donde nos espera con los brazos abiertos nuestra amiga Ana Acín. También aparecen las primeras ampollas. Hay que curarlas enseguida.
No falta el calor de la cadiera, arrope caliente, cafés y refrescos. Muchas gracias, Ana, como siempre. Ya hemos recorrido 12 Km. Al cabo de media hora hacemos la foto del grupo y salimos.
Se está haciendo de noche. Son las 18:45 h. . Hacemos uso de linternas, frontales y elementos catadióptricos. La Guardia Civil nos escolta. El grupo es compacto y ordenado.
“Somos UNO”
Los últimos rayos del sol se perciben en el horizonte, ocultos por nubes amenazantes cargadas de agua.
Tras una breve parada de reagrupamiento y operaciones técnicas, en el cruce de Loscorrales, continuamos hacia la meta de nuestra primera etapa: Ayerbe.
Poco antes de llegar a la localidad, en la recta interminable, nos abandona la Guardia Civil. La torre iluminada de la iglesia de la Noble y Fidelísima Villa va guiando nuestros pasos hasta las vías del Canfranero. Entrada gloriosa, como siempre, a la población que nos acoge desde hace más de 30 años.
A las 9:45 llegamos al ayuntamiento de la villa. Hemos realizado la primera etapa, algo más de 28 km.
En el ayuntamiento nos esperan el alcalde, Antonio Biescas Giménez y la concejala de cultura Marisa Latorre, que nos abren las dependencias municipales para que podamos tomar posesión de dos grandes salas con calefacción y otros espacios. También está nuestro salesiano Alfonso García de Eulate, que trae leche caliente con cacao y galletas. Los peregrinos se acomodan con rapidez colocando esterillas y sacos, en salones y pasillos para no perder tiempo.
Hay que reponer fuerzas. Los auténticos cenan en el porche del ayuntamiento o en bancos que hay en las amplias aceras. Otros en el mesón “Callejón de Belchite”
Después de la cena, llegan al Mesón de Belchite Toni Rico, Cru y Alfonso, para entregar a los miembros del Ayuntamiento un pequeño detalle como agradecimiento por su generosidad reiterada. Vaya también nuestro reconocimiento a la "Asociación de Amas de Casa de Ayerbe" por sus termos de café y leche y las tortas y pastas que no faltan nunca para desayunar. Entre ellas distingo a Quinita que nos recuerda a las mujeres de Ayerbe que en años anteriores hacían la Javierada con nosotros. Le decimos que cada año recordamos a Chonín en la oración por los difuntos que hacemos en la Sierra de Santo Domingo.
Son las 23:30 h. Hay que ir a dormir. Dormir muy aprisa. Con las manos apretadas se duerme más rápido. Lo de dormir es un decir. Pocos están acostumbrados a dormir en el “puro suelo” Pero se descansa. E incluso todos duermen algo, a ratos. Y hasta sueñan. Pero estas pocas horas vienen amenizadas por los ronquidos de los que sí duermen.
Viernes 6 de marzo.
Se toca diana a las cuatro de la mañana. Desayunamos leche caliente, batidos, zumos y tortas, pastas, bizcochos y magdalenas que nos ha preparado la Asociación de Amas de Casa de la localidad. Reparamos fuerzas para empezar la jornada.
Después de recoger y dejar todo en orden, y del rezo y acción de gracias y a la voz de “arreando”, se emprende la salida en esta mañana fresquita, (4°), pero sin lluvia.
Frontales, linternas, reflectantes y unas luces sicodélicas iluminan la solitaria carretera y hacen visible nuestra presencia.
Una breve parada en Concilio para reagruparnos y realizar el tramo hasta Murillo más unidos.
Tres camiones y dos coches es toda la circulación que nos adelanta en el recorrido.
Mientras descansamos en Murillo, casi a punto de reanudar la marcha, un vehículo de la Guardia civil de Ayerbe llega a la parada y nos comunica su intención de acompañarnos en el trayecto hasta la presa de La Peña. Una buena noticia.
A punto de reanudar la marcha, amanece de pronto, casi de repente. La Guardia Civil cierra el grupo, adelantando en ocasiones para guiar a los vehículos que nos alcanzan en una correcta y segura maniobra.
Las primeras gotas nos obligan a realizar una parada en el desvío a Carcavilla y nos cubrimos adecuadamente nosotros y también las mochilas por si la lluvia hace acto de presencia.
En el puente de la presa nos despide la Guardia Civil. Desde aquí seguimos más o menos agrupados hasta Salinas, punto tradicional de parada de almuerzo.
Un andalocio nos obliga a sacar chubasqueros y paraguas. No nos impide terminar de almorzar antes de reprender la marcha hasta Villalangua. Abandonamos a pocos metros la carretera para acceder por pista a la carretera local que nos acerca al municipio. Antes de llegar cruzamos el río Asabón. Con alegría observamos el agua que lleva. Nos anuncia que podremos cruzarlo sin mayores problemas.
En Villalangua reponemos los botellones de agua y nos disponemos a recorrer el km. que nos acercará al primer tramo de río.
Todos suspiramos con alivio cuando corroboramos que lleva un caudal que no nos impedirá cruzarlo sin dificultad.
Cómo ya habíamos establecido, cambio de zapatillas la mayoría, para adentrarnos en el primer, segundo....... sexto cruce antes de llegar al barranco de la pardina del Cha. Chavi y Alex, haciendo alarde de fortaleza y audacia, se bañan en el río. Escalofrío me da solo de pensarlo.
Buscamos refugio en las paredes de la pardina para secarnos y volver a cambiarnos las zapatillas mojadas por secas.
Comienza a nevar. Los copos de nieve, con mayor o menor intensidad, ya no nos abandonarán hasta Longás.
Afortunadamente la lluvia no aparece y disfrutamos a medida que vamos ascendiendo de un paisaje navideño. Entramos en el coto de Montañano, funciona la llave. Proseguimos la ascensión por una senda sin obstáculos. Ha ha sido limpiada no hace mucho. los cortes de boj casi sirven para marcar el recorrido. El Guarda del coto nos espera en el punto más alto del mismo. Todos vamos bien.... y juntos.
Antes de abandonar el coto, en el último repecho, los que van en cabeza atisban un par de ciervos que huyen ante nuestra presencia.
Arrecia la nieve, pero no impide que en un momento de tregua destinemos diez minutos para comer. Lo hacemos de pie, no hay forma de encontrar lugar seco. Breve pero necesaria.
Un corto trayecto, después de pasar una alambrada que aplastan un par de voluntarios para no engancharnos, después la repondremos en su posición, nos acerca por un bancal recuperado como senda hasta nuestra querida y venerada M. Auxiliadora. Ahí está, firme, esperándonos. Tenía muchas ganas de que fuésemos a verla. Nosotros nosotros también. Nos ha protegido durante todos estos años. Las botas viejas de Antonio, enmohecidas por el inexorable paso del tiempo, siguen colgadas de una rama a sus pies como recuerdo y agradecimiento.
Oración y homenaje entrañable a los que ya no están.
A partir de aquí, todo cuesta abajo hasta Longás. No por ello exenta de riesgo por lo resbaladizo del terreno. Muchas zonas de barro obligan a tener mucha precaución para evitar algún culetazo, inevitable en ocasiones.
Una zona boscosa, llena de pinar, con bancales que vamos dejando atrás nos acercan al río Onsella. Lo cruzamos en repetidas ocasiones, nos situamos definitivamente en la orilla derecha para seguir hasta la altura del antiguo molino. La entrada a Longás, más pronto que nunca por este recorrido, lo hacemos a las 17,45h.
Sigue nevando, pero no impide que nos felicitemos por el éxito de esta jornada. Agradecimiento para la Guardia Civil. Agradecimiento también a los que sin intención han limpiado la senda, y a todos los integrantes del grupo por el “Compañerismo” en mayúsculas, las ayudas desde el primero al último, los gestos y ánimos han sido constantes, especialmente en los momentos duros.... que los ha habido. Todos “Somos UNO”.
Después de asearnos, cada uno en su lugar de pernocta, nos juntarnos en el bar para comentar los momentos épicos de la jornada. Sorpresa para muchos la presencia de Paloma Munuera, que hemos intentado mantener en secreto. Se reincorporan también M. Carmen Galindo, (ejemplo de superación y energía), Raúl, Héctor, Iván y Luís Machuca. Ana, Miguel y Óscar del equipo de logística (Tres estrellas). También han llegado sin problemas.
Javier y Tere nos esperan en el bar que regentan.
Los apagones intermitentes en Los Tablaus no han impedido a los cocineros ir preparando los macarrones y las albóndigas.
En la cena tradicional nos acompaña el reciente alcalde de Longás, Miguel Ángel Nieto-Sandoval Campos junto con su esposa Olga Roche Lázaro.
La sobremesa no se alarga mucho, después de degustar un bizcocho exquisito de Ana, todos, o casi todos, a la cama al merecido descanso.
Sábado 7 de marzo a las 07:00 h. Todos en pie.
Después del aseo personal y preparar mochilas, desayunamos media hora después. Todos nos juntamos en el bar, muchos ojos hinchados por haber dormido a gusto. Se incorporan Oscar y Yoli, traen el pan y resto de viandas para la comida. Alfonso nos trae las cazuelas, sartenes, utensilios de cocina y el butano. Si la temperatura está por debajo de 1º trae propano que se licúa a los -42º mientras que el butano se licúa a -05 º. Lo aprendimos un año en el Puente de Lobera.
Vamos puntuales a la iglesia, donde ya no esperan Alfonso y Josico.
El rezo de Laudes se hace comunitariamente: los 23 jóvenes recitan la primera parte de cada versículo y el resto de peregrinos responde “ Bendecid al Señor. O en el canto del Hermano Sol cantan LOADO SEAS MI SEÑOR.
Homenaje a Maite y Mari que son las peregrinas que más años tienen de juventud a sus espaldas. Luego agradecimiento al alcalde, hacerle entrega de la placa conmemorativa y la foto tradicional en las escaleras, donde hay que tener especial cuidado para no resbalar.
Comenzamos la última caminata de la Javierada.
Mañana fría, pero despejada, las nubes muy dispersas no nos preocupan, el cierzo sopla moderadamente en intensidad y tampoco lo hace con la frialdad a que nos tiene acostumbrados. La Sierra de Santo Domingo conserva el manto blanco. Ayer seguía nevando en los puntos altos cuando llegábamos a Longás.
Nos adelantan rápidamente el equipo de intendencia y Alfonso.
El grupo se dispersa, se crean pequeños mini grupos que conversan animosamente. Tema principal la jornada de ayer y el baile de Lobera.
Cuando llegamos al puente de Lobera no hay que esperar. El olor a colesterol se percibía a distancia. Dos, tres, cuatro veces, los más hambrientos pueden repetir.
El tiempo nos ha respetado y el cierzo ha templado su fuerza para dejarnos almorzar tranquilos.
Se reanuda la marcha, mientras, el equipo de intendencia recoge y se dirige después al mesón de Lobera a saludar a Soledad Lecumberri Galar. Es bueno tener aliados y conocidos en todos los lugares.
Bromas y fotos en los puntos kilométricos antes de llegar al km. 2. Reagrupamos y realizamos estos últimos metros todos juntos hasta Navardún.
Disponemos de media hora hasta las 14,30h., unos se acercan al bar, otros suben con CRU a la torre castillo a conocer la historia del lugar, los chicos juegan y otros simplemente toman el sol.
El arroz de verduras, con longaniza, panceta y chorizo es un manjar. Qué mano tiene Ana. Con muy poco cuanto bueno nos ofrece. Muchos repiten.
De postre fruta y/o yogures o requesón gentileza de nuestro amigo José Luis (Quesos Villa Villera).
Pasadas las 15,30 h. movemos al Grupo, con un poco de pereza. Después de tan excelente comida, subimos la rampa que nos aleja del pueblo. Muchas gracias a Navardún, un pequeño incidente con una vecina no empaña la hospitalidad del municipio.
Campiñas de verde intenso, que contrastan con los campos socarrados por los herbicidas y barranqueras que todavía llevan el agua de la última lluvia nos acompañan hasta el canal, paso a Navarra, en cuya orilla realizamos el rito del "ajo", metáfora de purificación.
1 7,30h. Con el ruido persistente de los palos atizando el quitamiedos llegamos al tramo de pista que franqueado por los viñedos recién podados nos acercan al caserío abandonado de las "nueces", bautizado así por nosotros por la tradición de degustar este fruto seco.
Unos minutos de descanso y las últimas instrucciones antes de afrontar los dos últimos kilómetros hasta Javier.
Unos corriendo, los más jóvenes y algún mayor intrépido también, y el resto caminando. Llegó el 1º Roberto Garzo. El 2º Luis Betés Larraz(LUICHI). El 3ºFelipe Munuera. 4ª Loreto Bernal Losfablos 5ºJuan Gállego Corcuera y Simón Bernal Losfablos. 6º CRU. Todos con ganas de llegar al cartel que anuncia la entrada a Javier, símbolo para nosotros del reto conseguido. Nadie se acuerda de los males del camino, los dolores de piernas, espalda, pies y ampollas no se sienten. Quedan superados y minimizados por las fuertes emociones y grandes recuerdos que devienen en la llegada. Imposible evitar las lágrimas, abrazos, enhorabuenas de todos contra todos, da igual que seas novato (16 en esta ocasión) que veterano.
Hemos llegado a las 17,45h., de día, hacía tiempo que no entrábamos tan pronto. Permanecemos un buen rato, las fotos se repiten en el cartel, solos, en pareja, grupos (novatos, Turín, etc... ).
Caminando a la izquierda del castillo, llegamos al albergue que regentan las religiosas Identes. Se va haciendo de noche.
Ocupamos las literas, esta vez hombres a la izda (Europa) y las mujeres a la derecha (África). Después del aseo, a las 20,30h nos juntamos en la capilla para la acción de gracias. Oración, cánticos y las Gracias a Dios, intervenciones personales más reducidas que en otras ocasiones pero que han tenido presente a ausentes, Tino en especial, enfermos, a Maite y Mari (abuelas del grupo) y sobre todo a M. Carmen, ejemplo de fortaleza y tesón.
Después de la cena, a base de sopa de fideos, ensalada común, una excelente y abundante ternera, y tarta de postre, se hace entrega a los novatos de la pañoleta de la Javierada, y cómo no a Ana Losfablos, mucho más que merecida.
Cru y algún adulto más se sube con los jóvenes al centro de Javier. A la vuelta no harán nada de ruido que nos despierte. El resto, tras una breve tertulia de sobremesa, al catre.
Domingo. 8.03.2020
A las 7h se levanta el grupo que quiere asistir al Vía Crucis, 15 personas en total. Desayuno caliente y suficiente, hemos ganado con el cambio de empresa de catering.
2°, pero sin aire. Niebla desde la subida al collado de la muga de Sanguesa, pero caminando y abrigados como vamos disfrutamos del conocido recorrido. Nos vamos cruzando con peregrinos y con la cabeza del Vía Crucis lo hacemos en el km. 4. Nos incorporamos a la comitiva y hacemos el recorrido detrás del grupo de Larraga, portadores de una gran cruz de madera que Niko y Luichi, individualmente, y luego Susana, Olga y Agustín compartiendo esfuerzo, llevarán un trayecto a hombros.
Cuando entramos a Javier nos situamos en el espacio que ocupamos siempre en la explanada del Castillo. Varios peregrinos de nuestro grupo participan en el sacramento de la Reconciliación. Poco a poco vamos completando nuestro espacio, los del Vía Crucis, los que han dormido un poco más en el albergue, y los familiares y amigos que han llegado en bus o en coches particulares.
Después de la ceremonia un breve recorrido por Javier para comprar las cruces, tomar una cerveza o café y a las 12,15 h. todos al bus para salir a Sangüesa.
Disponemos de poco más de 1h para tomar un vermut antes de acudir al Restaurante Yamaguchi a comer.
100 comensales que previamente habían elegido menú. En general, todos han quedado satisfechos con el servicio y la calidad. Terminamos con los cafés y con el champán que Rafael, novato de Zaragoza en la Javierada, ha querido invitarnos para agradecernos las atenciones. Se realiza la colecta de la las “palabrotas” Y se recaudaron en favor de Entarachén 186,04 € .
Perfectamente ubicados y servidos a las 16,45 h. después de pagar la comanda (1683 € en efectivo y 17€ con tarjeta) dejamos las instalaciones hacia el bus.
17,05h. arrancamos, conducidos por Bea, carretera de Sos, de Sos a Ejea. A las 19h, tras una breve y urgente parada en Erla, llegamos sanos y salvos a Salesianos.
Aquí no termina la Javierada 2020, todavía queda el pase de fotos y la cena. Esto continúa.
Autores: A. R.G. y A. G. de E.
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