XXXVIII Javierada
Publicado por Javierada Huesca el jueves, marzo 14, 2019FOTOS de la XXXVIII Javierada
-HACIA JAVIER
LLEGÓ EL DÍA DE LA JAVIERADA
Con la Bendición del Peregrino se inicia la marcha hacia Javier.
Es la XXXVIII (38º) Javierada de Salesianos-Huesca.
A las 15:15 h. del jueves, día 7 de Marzo, tuvo lugar la Bendición del Peregrino en el santuario de María Auxiliadora de Huesca. Previamente la TV entrevistó a algunos peregrinos para emitir un reportaje por la tarde. Los peregrinos reciben la bendición.
Se impone al guía, Luis Javier Cruchaga, LA CRUZ, el cual la impone a Javier Alagón, que es el más joven de los peregrinos. Este la llevará durante un kilómetro y se la pasará a los más jóvenes del grupo. De tal manera que la lleven a ser posible todos.
En el presbiterio están: el salesiano, Alfonso que preside, Loreto Belenguer y Javier Alagón que lleva el estandarte del grupo de la Javierada.
También están los que intervienen en la ceremonia como lectores.
Al terminar la ceremonia de bendición tiene lugar la foto de rigor en la escalinata del colegio y el repique de campanas. Imposible caber todos en la escalinata. Son 84 los peregrinos entre los que se encuentran 21 menores de edad y 11 menores de 25 años. Alguno se añade a la foto. Pero hay muchos más que en la foto: los que están en el rellano y en la acera. El espectáculo es emotivo: familiares, amigos, otros que hicieron la Javierada en años anteriores, todos los niños y niñas de infantil…
Comienzan a caminar con gran alegría, con el cielo despejado y una temperatura agradable. Transitan por la Avda. Monreal y Doctor Artero hacia Ayerbe. Al llegar a la rotonda de Carrefour se realiza un primer reagrupamiento para continuar por la carretera en grupo compacto y ordenado de dos en dos.
Hablando con uno y con otro, casi sin darnos cuenta, hemos recorrido los primeros doce kilómetros y llegamos a La Venta del Sotón, en Esquedas donde nos espera Ana Acín y su equipo de camareros para ofrecernos refrescos, porrones de cerveza y vino caliente, no especiado. Son las 06:15 horas. Aprovechamos para saludarnos y hablar unos con otros. Además podemos descansar y hacer uso de los baños. Un trato excelente.
También aparecen las las primeras ampollas. Hay que curarlas enseguida: Principiis obsta. Sero medicina paratur cum mala per longas convaluere moras.
Al cabo de media hora y tras despedirnos del personal de La Venta, reanudamos la marcha. La previsión meteorológica es favorable para nuestra andada. Precioso atardecer que forman los últimos rayos del sol iluminando las nubes del horizonte y formando ese mar de tonos rojizos. Se está haciendo de noche, hacemos uso de linternas frontales y elementos catadióptricos. El grupo es compacto y ordenado. En el cielo estrellado distinguimos las constelaciones más conocidas y las estelas de los numerosos aviones que vuelen a esta hora.
La amplitud del desvío a Loscorrales nos permite realizar un pequeño descanso para realizar operaciones técnicas. Unos pocos minutos y seguimos unidos para afrontar los últimos 6 km.
En la recta del polígono de Ayerbe una furgoneta que no logramos identificar y que circula con velocidad excesiva está a punto de originar un grave percance: pasa tan rápida y tan pegado a nosotros que nos mueve con el rebufo del aire y toca con el espejo esterilla y brazos de varios peregrinos. Nos acordamos de la Divina Providencia y la protección de María Auxiliadora. Solo se ha quedado en un buen moratón y un gran susto.
Este año no hemos tenido escolta de la Guardia Civil. Hay que caminar con más prudencia. José María Claver y Luis Machuca cierran el grupo en todo momento, como han hecho en todas las salidas y harán en toda la Javierada. Unos “ cracks “.
A las 9:45 llegamos a la Noble y Fidelísima Villa de Ayerbe, cruzando las vías del canfranero. Hemos realizado la primera etapa, algo más de veintiocho kilómetros.
En el ayuntamiento nos esperan el alcalde, Antonio Biescas Giménez y la concejala de cultura Marisa Latorre, que nos abren las dependencias municipales para que podamos tomar posesión de dos grandes salas y otros espacios. También está nuestro salesiano Alfonso García de Eulate, que trae leche caliente con cacao y galletas.Los peregrinos se acomodan con rapidez colocando esterillas y sacos, en salones y pasillos para no perder tiempo.
Hay que reponer fuerzas. Los auténticos cenan en el porche del ayuntamiento o en bancos que hay en las amplias aceras. Otros en el mesón “Callejón de Belchite”
En el mesón entregamos a los miembros del Ayuntamiento un pequeño detalle (composición con pajaritas) como agradecimiento por su generodidad reiterada. Vaya también nuestro reconocimiento a la "Asociación de Amas de Casa de Ayerbe" por sus termos de café y leche y las tortas y pastas que no faltan nunca para desayunar.
Hay que ir a dormir. Dormir muy aprisa. Con las manos apretadas se duerme más rápido (lo de dormir es un decir). Pero se descansa. El propio cansancio de la jornada anterior, la falta de costumbre de dormir en el suelo y el sonido desacompasado de la gran variedad de ronquidos impide dormir con continuidad y profundidad, solo a ratos puede uno perderse en sueños y tribulaciones.
El viernes se toca diana a las cuatro de la mañana. Desayunamos leche caliente, batidos, zumos y tortas, pastas, bizcochos y magdalenas que que nos ha preparado la Asociación de Amas de Casa de la localidad. Reparamos fuerzas para empezar la jornada. Esta vez el café escaso. No llega para todos,
Después de recoger y dejar todo en orden, son casi las 05:00 h.. El rezo y acción de gracias y la voz de “arreando” nos dan la salida en esta mañana fresquita. Apenas 4 °. El cielo cubierto, sin estrellas, nos anuncia algún pequeño andalocio como el acaecido poco antes de levantarnos, que ha dejado un ambiente húmedo.
Finalmente, comenzamos a andar a las cinco menos cuarto sin la compañía de la Guardia Civil.
Caminamos distendidos porque no circulan coches de frente ni por detrás. Vamos con reflectantes, con frontales y linternas que hacen visible nuestra presencia.
A las 06:00 h.discreta parada en Concilio. Las carrascas que parapetan la carretera impiden en un primer momento observar la iluminación de Murillo.
En el desvío a Agüero nueva parada corta, pocos minutos para no coger frío. Seis kilómetros nos separan de esta bonita localidad que nos recibe con los primeros rayos de sol. Presidida por los enormes mallos nos ofrece una preciosa estampa que siempre sorprende.
A las 07,45 h. nos recibe el alguacil desde la balconada de una calle para indicarnos que tenemos a nuestra disposición los servicios del camping. Hermoso gesto del municipio y de su alcalde Mateo.
La fatiga hace mella en una joven peregrina y cunde su desánimo, avisa a su padre para que venga a recogerla. Somos conscientes que una vez cambie el asfalto por el camino desaparecerán sus temores. Así es, cuando llega su padre a San Felices, punto de almuerzo y repaso de píes, ya se ha olvidado por completo. Despide a su papá que retorna a Huesca con el exceso de ropa innecesaria que lastraba su mochila y espalda.
Un poco antes de las 10h., después de 50' de descanso, retomamos la andadura siguiendo el camino por la senda ya conocida que replica el camino de Santiago. El cruce del barranco de Artaso es el comienzo del primero y más largo de los collados. Discurre la senda por un frondoso pinar en el que tienen cabida bojes y carrascas. La ascensión no se hace dura, pequeñas lazadas suavizan la pendiente, sin embargo no evita que suba la temperatura corporal y sea necesario aligerarse de ropa. Este hecho origina que por un momento el grupo se distancie y en el desvío al "salto" se rompa. Por un momento, el grupo de atrás, pierde la conexión con los primeros pero se recupera pronto avanzando entre los pinos sin sufrir los efectos perniciosos de la Thaumatopeia pityocampa.
En las ruinas del Corral de Artaso realizamos una parada para reagrupar y recuperar fuerzas para acometer el segundo tramo del collado: dátiles, pasas, cacahuetes y chocolate no vienen mal.
A las 11,45h. dominábamos el primer collado de 1.100m snm..,Han sido casi 400m. de desnivel desde San Felices. Apenas queda 1 km. hasta el barranco de "Reacuba" donde llenamos cantimploras y botellones con el agua clara de su cabecera y comenzamos el ascenso del segundo collado, bastante más corto que nos hace ascender otros 100 m hasta el refugio de "Farrihuelo" (1.222m).Su propietario y cuidador desinteredado, seguramente un amante de la montaña, lo tiene impecable y bien pertrechado para poder refugiarse en momentos de apuro o poder pernoctar con total garantía.
De aquí a la placa del Bosco, situada en una de las paredes de las puntas del "portillón de Molinero" nos separan quince minutos. La incertidumbre nos embarga al pensar que la hayan vuelto a quitar, como ocurrió con la anterior, situada a pocos metros de la actual. Afortunadamente no ha sido así y permanece sólidamente pegada a la roca.
Sin apenas descansar otro collado nos espera, el tercero, collada de Garrén (1315m). Hollamos nieve en su ascensión, donde permanece firme en los abrigos y parajes sombríos (Pacos de la Fuente de la Mata).
Ahora toca descender unos metros para recuperar la pista que nos llevará al paraje de las fuentes de Arba, donde aprovechamos para parar a comer, son las 13,40h.
La más que brisa y las nubes que nos privan de los rayos del sol hacen que no estemos cómodos en la improvisada sobremesa, así que Cru, con buen criterio para no coger frío, decide que reemprendamos la marcha, son las 14,20h.
Caminamos dispersos en pequeños grupos por una pista que culebrea para sortear los barrancos, entre ellos el del nacimiento del río Arba de Biel. Tan apenas unos metros más y nos desviamos a la derecha por una senda que en suave ascensión nos situará en el collado de la Peña del Canto (1236m).
Nuevo tramo de pista hasta el collado del tablado, en este recorrido se aprecian a lo lejos con claridad el alto de Monlora y la presa de San Bartolomé, y bastante más cerca, los Montes de Biel y la Sierra de Luesia, con el Puy Moné (1302m) al frente dominando las Cinco Villas.
Varias señales indican sendas hacia Biel (7,7km) y Ermita de Santo Domingo (4,1km).
Alcanzado el collado se observan en todo su esplendor "los Tablaos", paredes verticales de piedra caliza que junto con todo su entorno forman parte desde 2015 del espacio protegido de la Sierra de Santo Domingo. A medida que nos vamos acercando, superando el barranco del "Salto del Royo", origen del otro río Arba, el de Luesia, tenemos otras perspectivas de estas formaciones tan singulares, que dan juego para que imaginemos figuras diversas (los budas).
Nos detenemos unos minutos para observarlos desde el otro extremo. Faltan unos cientos de metros para realizar un último esfuerzo y traspasar la Sierra de Santo Domingo, de sur a norte, por el portillón de Longás. Una cuesta vertical, reforzada por una buena base de hormigón, nos sitúa en la otra vertiente.
Este punto (1223m), el más alto del recorrido, es el elegido para recordar con una oración a todos los "javieres" fallecidos. Es un momento triste y entrañable porque nos acompañan familiares y amigos.
16,45h.
Para recorrer los últimos 6,5 km que nos separan de Longás, nos separamos en dos grupos, el más numeroso descenderá hasta el municipio, situado a 725m. altitud, por pista y 13 personas lo harán por la senda que, por Fuen Mayor y Fuente Turbia, nos acerca al viejo molino junto al río Onsella. Este último grupo hace su entrada en la localidad a las 17,55 h., unos minutos después lo van haciendo el resto, más o menos distanciados según el ritmo imprimido por cada uno en el descenso.
Felicitaciones y abrazos entre todos por haber podido realizar esta dura etapa de aproximadamente 45 km. sin más incidencias que el cansancio más que lógico y previsible, las incómodas ampollas y alguna pequeña molestia muscular.
Asearse, refrescarse y buscar acomodo, cada uno en su aposento, son las primeras tareas antes de ver el video de las jornadas de preparación y degustar en la cena los tradicionales macarrones y albóndigas.
La sobremesa, en esta ocasión espectacular, se alarga más de lo normal por culpa de la guitarra de Pichetas y la complicidad de Niko, que improvisan un dúo musical. Para empezar Pichetas nos deleita con el coreado "S'ha feito de nuey", seguido de un recital de canciones de Sabina. Aplausos multitudinarios al final para el dúo. Excelente colofón para una maratoniana jornada.
Sábado 9-marzo 07:00 h. Todos en pie.
A las 07:30 h. desayuno y a las 08:00 h. Oración de Alabanza en la iglesia parroquial de Santa María (siglo XIV),
El salmo de alabanza hoy es el Canto al Hermano Sol de San Francisco de Asís intercalando el estribillo LOADO SEAS…Tenemos la ocasión de escuchar dos mensajes de voz enviados por Jesús Ros desde Argentina.
Después de entonar el canto a María Auxiliadora y realizar la foto de grupo en las escalinatas del portal, salimos siguiendo la carretera dirección a Lobera de Onsella.
El equipo de cocina, Ana, Miguel, Oscar y Alfonso, salen velozmente hacia Lobera de Onsella para preparar el almuerzo del grupo.
10,10h. Cuando el grupo llega, los pocos minutos de espera mientras se dan las últimas vueltas a la sartén son aprovechados por todos para intercambiar opiniones y disfrutar, sentados o tumbados, de la agradable mañana.
Con energías renovadas de nuevo carretera hasta el km 2., donde se realiza una breve parada para reagrupar y dar tiempo al equipo de intendencia para ultimar los últimos detalles del arroz que están preparando.
A las 13:20 h. llegamos los primeros a Navardún donde somos acogidos con cariño por Antonio Iralde y sus hermanos Román y Presen. Hay que agradecerles su magnanimidad al prepararnos incluso un amplio garaje de su propiedad con mesas cubiertas de mantel de papel , sillas y bancos. Si el tiempo es bueno no hacemos uso de esta instalación poniendo en práctica la austeridad del peregrino.
El arroz nos espera. El arroz de Ana exquisito, como siempre. Hay abundante. Es plato único y la mayoría repite.
Agradecemos a la familia Iralde Samitier su generosidad y amabilidad y les entregamos la placa conmemorativa que recuerda nuestro paso.
15,35h. Con impaciencia por llegar a Javier abandonamos está hermosa localidad bordeando la iglesia románica de la Asunción y pasando por debajo de su emblemático torreón de 26 m. de altura, uno de los más altos de Aragón y que alberga un reciente centro de interpretación de la historia de los reinos de Aragón y Navarra.
Tomamos una pista a la izda., justo debajo de la torre, que nos lleva en un trazado ondulado, flanqueado por campos verdosos de cereal, hasta la carretera de Undués de Lerda, donde se descansa unos minutos. Vemos pasar a Alfonso con la furgoneta. Va por este camino de acorce para anunciar nuestra próxima llegada al albergue.
De aquí al canal de las "Bardenas" tan apenas nos separa un km.
El rito de ajo, que repetimos siempre en este punto, límite de provincias, es una costumbre que inició Jesús Ros y que simboliza la purificación. Caminamos por la izda del canal, siguiendo la vía de servicio, hasta el túnel donde se oculta, continuando después por camino hasta el ruinoso "caserío de Arbea".
Después de tomar las tradicionales nueces que nos ha tríado Alfonso y las almendras que se ha encargado de repartir Felipe y tras escuchar las últimas instrucciones de hoy de Cru, nos preparamos, con la primera línea ocupada por los más jóvenes, para realizar los últimos dos km. corriendo.
Mientras la mayoría de los jóvenes, y algunos no tan jóvenes, corre, el resto realizamos el recorrido caminando, eso sí, aún queda fuerzas para trotar los últimos metros desde la rotonda de entrada. Un retorcijón de la rodilla evita que Iván entre al galope. Tenemos que acercarlo a la Cruz Roja para descartar cualquier tipo de rotura. Afortunadamente le diagnostican una enlongación de ligamentos. Vendaje y calmantes.
19h. En la señal de tráfico de “Javier” se esperaba que llegaran los primeros Iván García Secorun y Pablo Oria Serrano. Pero el primero fue Pablo Lendines Utrilla con 4 minutos y medio de ventaja sobre el segundo: Marcos Alonso Ocaña. A un minuto de este llegó Pablo Oria. En tercer lugar entraron juntos Gonzalo Sierra y Jorge Baltasar. En cuarto lugar, juntos también, Jairo Betés y Alex Pérez Abós. A estos les siguieron Miguel Ubieto, Loreto Bernal y Simón Bernal, juntos de la mano, Cru el guía, Alex Goñi, Jara, Izarbe, Alfredo Vivas…….
En este punto de la peregrinación todo eran alegrías, abrazos, felicitaciones, emociones hasta las lágrimas…Y una gran colección de fotos.
19,30h. Cruzamos "Javier" municipio para llegar al albergue regido por las religiosas Identes. Ocupamos literas en los dos salones independientes por géneros, África y y Europa, y después de una buena y merecida ducha, nos encaminamos hacia el salón principal, donde realizaremos la "Acción de Gracias".
Emotivas intervenciones de las personas que intervienen en el acto que terminamos con el canto "Maria Auxilium Christianorum".
21h. Cena de catering (sopa, ensalada y ternera guisada) y a continuación la ceremonia de entrega del pañuelo de la Javierada a los 17 "novatos" y dos antiguos pero jóvenes peregrinos que la realizaron por primera vez hace años.
Domingo. 10 marzo a las 07:00 h.
Un grupo de 17 personas nos levantamos antes para realizar el Vía Crucis que parte a las 8 desde Sanguesa. Desayunamos y partimos en dirección a su encuentro. Mañana fría y con bancos de niebla que desaparecen a medida que ascendemos el Puerto de Javier. En el km. 3 nos encontramos con el comienzo de la comitiva, nos incorporamos y realizamos el camino integrados en la procesión, caminando cogidos de las manos y a la cabeza del grupo.
Mientras, en el albergue, el resto espera a los buses que vienen de Huesca para cargar mochilas.
Nos reencontramos todos en la plaza del castillo, en el lugar que siempre ocupamos. Después de la misa multitudinaria disponemos de 90 minutos para realizar la compra de cruces conmemorativas.
12,30 h. Partimos en dos buses a Sanguesa, disponemos también de 1 hora para visitar la población o simplemente tomar un vermut.
14h. Restaurante Yamaguchi. 126 comensales. Paella o ensalada, bacalao o pollo asado, postre y café. Igual menú que los años anteriores, pero exquisito.
17h. El viaje de retorno hubiese sido cómodo por Ejea de no ser por la avería de uno de los dos buses poco antes de llegar a la capital de Cinco Villas. El joven Raúl y Máximo se encargan de apretar una brida que creemos es el origen del calentón del bus. Pero después de confiar en su reparación, una vez reanudado el viaje, a la altura de Sierra de Luna tenemos que parar de nuevo. Ante la imposibilidad de reparar se decide pedir otro autobús. Marcamos preferencias para el otro: chicos, algún padre, mayores y desplazados. El resto, 30 personas, en el bus nuevo llegamos a las 20,30h a Huesca.
Autores: A. R.G. y A. G. de E.
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