XXXV Javierada
Publicado por Javierada Huesca el miércoles, marzo 09, 2016LLEGÓ EL DÍA DE LA JAVIERADA .-.Con la Bendición del Peregrino se inicia la marcha hacia Javier.
Fotos XXXV Javierada
A las 15:00 h. de este jueves, día 3 de Marzo, el santuario de María Auxiliadora estaba abarrotado de gente: los 82 peregrinos y los familiares y amigos que han venido a despedirlos y alumnos de infantil y primaria.
Dos comentarios se repiten, lamentar las ausencias por distintos motivos y el peso de las mochilas, casi todas entre 6 y 12 kg.
A las 15 h vamos ocupando los asientos de la Iglesia Maria Auxiliadora, el padre Salesiano Alfonso nos espera, después de la oración y recibir la bendición, junto con el estandarte pintado por nuestro catedrático y peregrino Luis Toro que conmemora la XXXV edición de esta Javierada,
Varios peregrinos, Olga y Lidia, no han podido partir por enfermedad, y otros lo hacen tocados por la gripe. Notable ausencia del padre salesiano Jesús Ros, precursor de esta iniciativa, la distancia insuperable de su nuevo destino en la Patagonia Argentina le impiden asistir por primera vez a la peregrinación, a su Javierada.
Los 82 peregrinos, entre los que hay 25 niños, comienzan el camino con gran alegría con un tiempo apropiado para caminar. El viento de cara era un pequeño contratiempo. La Policía Local les escolta hasta la salida de la ciudad.
En las Ventas del Sotón se detuvo el grupo para hacer un descanso y gozar del refrigerio ofrecido por el establecimiento al que hay que agradecer el detalle que tienen todos los años. Ana Acín nos espera con la cadiera encendida que la ocupan los más jóvenes, como continuación a la tradición iniciada por su padre, con refrescos o cafés. Antes de partir, después de expresar nuestro agradecimiento al establecimiento. Marta y Fernando, reporteros de Aragón TV, realizan una entrevista en directo.
Unos kilómetros antes de llegar a Ayerbe les ha escoltado la Guardia Civil. Ha sido un gran alivio para todos pero sobretodo para los responsables. El grupo caminaba agrupado y de dos en dos en fondo como se había recomendado antes de salir. El grupo se hacía visible desde lejos por las linternas frontales y dispositivos reflectantes.
El ayuntamiento de la Ilustre, Noble y Fidelísima Villa de Ayerbe les ha ofrecido, como de costumbre, el uso de salas con calefacción y baños. Las Señoras de Ayerbe ya habían preparado los termos, pastas y Cola Cao para el desayuno del día siguiente.
La leche caliente, las galletas y el Cola Cao de la Comunidad Salesiana han llegado para todos. El café ha sobrado casi todo. Alguien dijo con mucho gracejo:”Y ahora a la discoteca hasta las 03:30 h. de la madrugada”. Sus motivos tenía.
Algunos han cenado en el bar del pasadizo Belchite, acompañados por el alcalde, D. Antonio Biescas, que después de rebibirlos en su despacho, ha querido acompañar en la cena. En nombre del grupo, Alfonso y Cru, le han hecho entrega de la placa de cerámica, recuerdo del paso por la localidad. La placa , gentileza de Anamari, alude a los Mallos de Riglos. Estos cuadros de loza o de terracota los colocan en la pared de la sala de juntas del ayuntamiento.
Muchas gracias pueblo de Ayerbe.
Dormir esta primera noche es complicado pero por lo menos descansamos en la medida que se puede hacer en la colchoneta y entre roncadores de liga profesional. El viernes, a las 03:45 h. diana. Hay que llegar a Longás antes de que la nieve se haga presente en la Sierra de Santo Domingo. Se prevee que la nieve llegará a la sierra hacia las 18:00 h.
Después de recoger sacos, colchonetas, asearnos un poco y dejar el lugar en perfecto estado de revista, y habiendo desayunado, se realiza la oración matinal en la puerta del ayuntamiento.
A las 4,30 h. dejamos la localidad iluminados por la poca Luna y las linternas. La noche despejada nos permite de nuevo disfrutar de las estrellas. El aire en calma y la nula circulación a estas horas nos permiten caminar tranquilos. Tan apenas un poco más de media docena de vehículos se cruzarán con nosotros hasta el amanecer. La temperatura fría, pero bien pertrechados con forros, gorros y guantes nos permiten caminar a buen ritmo. El buen tiempo parece ser que nos acompañará en la etapa, eludiendo las previsiones de toda la semana.
El grupo se dispersa en esta primera parte de la marcha. En el cruce de Agüero esperamos para reagrupar y poder realizar el tramo del Gallego lo mas agrupados posibles. El paso por Murillo siempre resulta agradable, su iluminación llega hasta los Mallos, marcando el perfil del Firé y Pisón. Vamos adelantados, otros años aquí nos amanece, son las 6,30 h., todavía queda media hora de penumbra. En la central de Carcavilla ya es de día, nos empezamos a desperezar del todo. El sueño en algún momento se apoderaba, aunque fuesen microsegundos. La circulación se anima, haciendo que caminemos con más precaución. El tracatrá del tren, dirección a Riglos, interrumpe por un momento el sonido sosegado de las aguas del rio.
El viejo puente de hierro, herrumbroso, siempre nos llama la atención al paso de la presa de La Peña. Nos da sensación de abandono, como el restaurante Jabalí, donde la desidia y dejadez lo han llevado al cierre. También el Galán nos da con las puertas en las narices, era parada casi obligada para tomar café, reponer fuerzas y arreglar algún pequeño roto en los píes. Los kms de asfalto acumulados hasta aquí, 50, hacen mella en los pies y piernas, ...y en la cabeza. También se resienten y con razón los griposos. Un último esfuerzo nos llevará hasta Salinas Nuevo, parada superobligada para almorzar y descansar. Unas nubes cubren el sol y hacen que la temperatura baje por momentos. A las 10,10 h. Después de las curas en píes, cambio de calzado (abandonamos la calzada) y colocacion de polainas, dejamos el chiringuito dirección a Villalangua. En esta localidad de nuevo Sol. Aquí nos abandonan Domingo y Luis, sus fuerzas mermadas les aconsejan no pasar la dureza de la sierra y acudir a Longás en vehículo. Eloy, Julia, Mari, Jairo, Susana, Andrés Banzo, Sandra, también llegan con distintos problemas, pero con ánimos para continuar la jornada. Saben que ahora viene lo mejor. A las 11 h., Después de llenar las botellas de tan preciado liquido, tomamos el camino que discurre junto al río Asabón, no sin antes deleitarnos con las excelentes vistas de la Osqueta.
Cruzamos el río, por puente, justo en la bifurcación donde parten las dos alternativas que hemos utilizado en otras ocasiones hacia la pardina del Cha camino de Sierra Mayor. Dejaremos el río a nuestra derecha y empezamos la ascensión hacia el collado de San Esteban por la pista que lleva a la pardina Ferrera. Los veteranos evocamos recuerdos de hace 7 años, con la nevada impresionante de los días previos que presumía serias dificultades, pero que minimizó el gesto de un tractorista de la finca que holló la pista hasta el final. Hoy, hemos tenido nuevamente la oportunidad de agradecerle su solidaridad. Nos anticipa, en la entrada a la casa, que esta vez no encontraremos tan apenas nieve. Nos tomamos unos minutos de descanso que nos vienen bien, buscamos el sol que es agradable.
12,45 h. Abandonamos el entorno de la casa descendiendo unos metros hasta cruzar unas correntias con agua clara que algunos aprovechan, por si acaso, para llenar cantimploras. Desde aquí el camino se empina, hay que quitarse ropa. Nos queda, aproximadamente, una hora de caminar con fuerte desnivel.
Entre unos y otros nos vamos pasando la mochila de Angelines, fatigada en exceso le insistimos para que hasta el collado le llevemos la carga. No faltan voluntarios ni palabras de ánimo. Julia también pasa un mal rato. Ambas son fuertes y se recuperarán, seguro.
Volvemos a llenar agua en el último torrente que encontramos antes de la cima, nos servirá también para comer. A las 14 h. paramos. Ttodos tenemos hambre.Ya queda lejos la hora del almuerzo. Acampamos justo donde abandonaremos el camino para asumir los últimos 150 ms de desnivel.
El ir bien de hora, y la falta de amenazas de lluvia, nos permiten alargar el tiempo de la comida, casi 45 minutos, algo inusual para nuestro guía.
En apenas 30 minutos, se asciende rápido, se nota que llevamos el estómago lleno. La cabeza del grupo llega a la cima del Collado de San Esteban. Esta vez hemos utilizado para salvar estos últimos metros senda, monte y camino. Los últimos metros son casi impracticable por el barro.Pero hay poca nieve. Esta vez no hemos tenido que zigzaguear para utilizar las pisadas de los caballos, que campan a sus anchas muy cerca de nosotros.
Aqui, cerca de 1400 m. de asnm, toca abrigarse, sopla el aire del norte, frío, y las nubes corren, impidiendo el paso de los rayos del sol, la temperatura no superará los 4°, la sensación térmica menor.
Con la llegada de las últimas unidades comenzamos las oraciones, es el momento de recordar a los Javieres fallecidos.
La rápida ascensión nos ha permitido, pese al gélido ambiente, permanecer casi media hora disfrutando de las vistas y haciendo fotos. Los caballos posan en las instantáneas.
15,45 h., comenzamos el descenso. Todos en fila por la senda que nos llevará hasta el río Onsella. La bajada se hace amena por discurrir entre pinos. La nieve, más abundante en esta cara norte, no impide que se baje rápido. Atravesamos el arroyo que trae recuerdos para los veteranos y especialmente para Bernardo. Después de una hora de descenso llegamos al cruce con la senda que baja de la Sierra de Santo Domingo. Aquí nos reagrupamos. Todos menos un grupo de jóvenes que han continuado desoyendo las recomendaciones. Cru les llamará la atención en la llegada, reprimenda que aceptarán y reconocerán de buen grado.
Todavía resta una hora larga para llegar a las ruinas del molino, referencia que utilizamos para pasar el Onsella. Hemos tenido suerte esta vez, a pesar de las lluvias últimas podemos pasar por las piedras sin descalzarnos.
A las 18 h. Objetivo cumplido, Longás.
El equipo de G de logística ya ha llegado hace rato, están con las manos en la pasta preparando la cena. A las 20 h. cenaremos, antes tenemos tiempo de asearnos y refrescarnos.
La mayoría repetimos de macarrones, están en su punto, al igual que las albóndigas, menú tradicional de este día. Fruta de postre y damos cuenta de una exquisita tarta gentileza de Loni. Vino también excepcional, roble de Las Cellas, etiqueta decorada con pintura de Luis Toro. En la sobremesa le agradecemos las pinturas de nuestro estandarte, sabemos del esfuerzo que ha realizado para terminarlo. Para finalizar la sobremesa, junto a los cafés, solo para los mayores, un chupito de pacharán gentileza de JL Trallero y/o una degustación de orujos de JL.Barreu, ausente hace años pero sin olvidar el detalle.
Después, ya todos en el salón del bar, pase del excelente montaje de fotos de las jornadas de preparación realizado por Encarna. Salimos todos, no falta nadie, buena selección y mejor montaje. A dormir..
Amanece nevando. La nieve no cuaja. A las 7,30 desayuno.
A las 8 h el rezo en la iglesia parroquial de Longás, dedicada a Santa María y muy arreglada con las aportaciones de los vecinos Después de la foto de rigor en las escalinatas de la iglesia, empezamos a caminar con mucha precaución.
. El guía advierte de la peligrosidad de los vehículos cuyos conductores no pueden controlar el vehículo que se desliza sobre barro arcilloso finísimo, peor que sobre nieve o hielo. Es un barrizal resbaladizo que hace que las botas pesen mucho más.
Habla de los “andalocios” que les van a acompañar durante la jornada.
La eliminación de curvas hace que lleguemos al lugar del almuerzo, el desvio a Lobera junto al puente del rio Onsella, 15 minutos antes de lo previsto. El equipo de logística da los últimos toques a una longaniza que desprende un olor cautivador. El almuerzo es sin lluvia. Pero hay que salir pronto con paraguas y chubasqueros porque se ven los “andalocios” al noroeste.. En el Km. 2 reagrupamiento. Durante todo el camino, desde María Auxiliadora, vamos llevando y traspasando unos a otros con mucha devoción la Cruz que entregaremos con solemnidad a nuestro amigo Paco para interceder por su recuperación.
En Navardún, el Sr.Antonio Iralde, con su hermano Román, que nos reciben desde hace 5 años, han ofrecido un comedor, con mesas, mantel de papel y sillas, porque seguían presentes los “andalocios” Estamos agradecidos por el trato exquisito que nos depara esta familia en Navardún. Este año no estaban Presen y Magdalena, hermanas de Antonio y Román. Los peregrinos ocuparon todo el bar ya que no había “celebración de los cazadores”. La comida se ha realizado en un local preparado por esta familia, con mesas con mantel de papel y con sillas. Antonio Iralde dijo la víspera que este año no tendríamos más remedio que usar el comedor cubierto. Si hace buen tiempo se come en la calle.
El arroz de verduras con tropezones de longaniza que nos ha preparado el equipo de logística, Ana, Felipe y Miguel, está para chuparse los dedos, si no que le pregunten a los que han repetido tres veces. Muchos ya no comen el segundo plato que también es un lujo, costilla de cerdo guisada.
Llegada a Javier
Se sale enseguida después de comer porque la meteorología anuncia lluvia: son los famosos “andalocios” Desde aquí tan apenas 14 km nos separan de JAVIER. Son las 15,45 h cuando dejamos el municipio, bordeando su bonita iglesia románica del siglo XII, consagrada a Ntra Sra de la Asunción.
Un camino firme, con menos charcos de los previstos, discurre entre campos de cebada y trigo que rebosan de verdor. A nuestra derecha, al norte, la sierra, con el puerto de Cuatro Caminos al fondo, detrás Ruesta y la presa de Yesa le guardan la espalda. A nuestra izda la imponente localidad de Sos, cuna de nuestro Rey Fernando el Católico, se deja ver, por momentos iluminada por los rayos de sol.
Al llegar al canal de las bardenas, a 1 km después de cruzar la crta Cv-684 (Undues de Lerda), dejamos el camino y entramos en Navarra por la pista asfaltada que discurre paralela al canal, giramos hacía el norte. Aquí, en el límite de las dos provincias, celebramos el rito del ajo, símbolo de purificación. Un trozo de ajo y pan para cada peregrino.
Cuando llegamos a la casa de las nueces, bautizada así porque reponemos calorías con este delicioso e hipercalórico fruto seco (600 por cada 100 gr.), solo quedan 2 kms. Desde aquí salimos en estampida, últimos km que los más jóvenes, y no tanto, realizamos corriendo hasta el cartel de entrada que anuncia la llegada a Javier. Este año en este tramo un coche de la policía foral nos pregunta si necesitamos ayuda al vernos correr; no, no, gracias, les respondo, venimos corriendo por una promesa; desde donde?, me vuelven a preguntar; desde Huesca les contesto jadeando. Se sorprenden, desde Huesca corriendo? .....paro y les cuento.
Como de costumbre, la Javierda llega al cartel del pueblo de Javier corriendo. “Sobran energías para mucho más“. Lolo Serrat llegó el primero. A 10 segundos Iván, .Llegaban en tercer lugar los hermanos Oria, David y Pablo. El cuarto, Felipe Munuera y el quinto Javier Lorés. Se les recibe bajo un túnel de manos y bastones. Besos, abrazos, alegría y hasta lagrimillas por haber superado este reto. Lástima la caída de Toni en la llegada que le han producido heridas en el rostro. Las manos de ángel de las enfermeras han paliado el asunto con exquisitos cuidados y con dos puntos de sutura.
Se ha de tener más cuidado al realizar este recibimiento que ha de ser gratificante para el que llega corriendo y no un motivo de desequilibrio. Habrá que pensar cómo hacerlo el próximo año. El año pasado el túnel de recibimiento se formó con los brazos en alto y no con los bastones. Detalle muy acertado.
Ya en el albergue, reparto de literas, ducha, cena y entrega del pañuelo de peregrino a los 25 novatos de esta Javierada. A Victor, Rubén y Javier Pardo se les puede considerar así por haberla hecho hace más de 30 años, con pantalón corto en las primeras Javieradas
Después de lavarse y reposar un poco, ya en el albergue, ha tenido lugar una emotiva Acción de Gracias en el vestíbulo del primer piso del albergue, ofreciendo cada peregrino una luminaria encendida que depositada en el suelo, iba formando una cruz luminosa..
DOMINGO, 09 de Marzo .-.Cuarta jornada.
Cru, Javier, Rubén, Josico, Ana, Luichi y Antonio madrugan un
poco más que el resto para celebrar el Vía Cruces desde Sangüesa. Mañana fría, ha llovido y nevado en la sierra próxima de Leire durante la noche.
En el km 3 nos encontramos con la cabeza, con los compañeros que han salido antes y con otras personas de la de la Parroquia María Auxiliadora de Huesca que llegaron a Sangüesa en autobús.
Otros, hay que decir muchos, participaron en el sacramento de la Reconciliación. Y todos, creo, en La Eucaristía presidida por monseñor Francisco Pérez, arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, acompañado por D. Juan Antonio Aznárez, obispo auxiliar de Pamplona y Juan Carlos Elizalde, propuesto obispo de Vitoria.
Entramos en la explanada del castillo junto a la imagen de San Francisco Javier que la preside. Es fácil encontrar a los nuestros. El estandarte preside a nuestro grupo..
El tiempo respeta la celebración de la Eucaristía. Después damos una vuelta por los alrededores y compramos las cruces de recuerdo.
Tres autobuses nos llevan a los 160 participantes en la Javierada, pertenecientes a la Obra Salesiana de Huesca, a Sangüesa, donde comeremos, después de dar un paseo por la localidad, en el restaurante Yamaguchi.
RECORDAR:
El día 13 de marzo, próximo domingo, I MARCHA SOLIDARIA NUENO-ETIOPÍA
Salida 9:00 h. Arascués Recorrido circular de 16,5 km con salida y llegada en Arascués. Integramente por caminos y senderos., en fecha que se anunciará aquí y en en el BLOG de la Javierada de Salesianos Huesca
Autor. A. G. de E. y Antonio R.
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