Las cosas del camino...
Publicado por Javierada Huesca el miércoles, abril 10, 2013El pasado día 30 de marzo, aprovechando la Vigilia Pascual, se bautizó en la Catedral de Huesca Marc, un joven catalán de 30 años afincado en Huesca. Aquel mismo día no sólo bautizó, sino que confirmó su fe y recibió su Primera Comunión.
Quiero compartir con vosotros este hecho porque su historia personal nos conduce a la Javierada de 2011 en la que, animado por “un buen amigo”, Marc hizo con nosotros el camino.
Más de uno lo recordareis: un chico alto, de pelo pincho, cara redonda y un corazón inmenso. Es de esa gente sana, transparente que con su mirada te lo dice todo, porque no hay más que la sinceridad de lo que muestra.
Aquel año, cuando entramos en Javier ya casi anocheciendo, rotos por el cansancio pero llenos de la alegría y emoción de haber alcanzado la meta, Marc se me acercó y me transmitió el deseo y necesidad que había sentido a lo largo del camino de bautizarse en la fe católica .Me solicitó ayuda y orientación para comenzar su preparación. Yo escuche conmovida su historia…
Estoy convencida de que cuando pasamos bajo su castillo Francisco Javier, que nos escuchaba desde lo alto, tuvo que emocionarse con nosotros.
Más tarde, ya en Huesca, le puse en contacto con Pepe, párroco de María Auxiliadora, ya que Marc me hizo saber que se encontraba muy a gusto en nuestro “ambiente salesiano”. Él le ha acompañado en su preparación y bendecirá muy pronto su matrimonio.
El sábado 30 de Marzo ante el silencio y penumbra de nuestra Catedral que se inundó con la Luz de la Pascua, Marc recibió el “agua de vida” del bautismo, recibió la fuerza del Espíritu en la confirmación de su fe y finalmente recibió el Amor del Señor en su cuerpo y sangre. San Francisco Javier presente, no solo en la letanía, estuvo entre nosotros.
Junto con sus familiares fuimos a acompañarle. Por supuesto acudió Pepe, que concelebró con el Sr. Obispo, y también estuvieron allí esos “buenos amigos”….
Por un momento, en la misma celebración fui consciente de la trascendencia de vivir la fe en el grupo de nuestra Peregrinación a Javier. Fe no sólo expresada en la bendición de salida, en el rezo de cada mañana, en la misa de la explanada o en la oración formal por los peregrinos que nos han dejado en lo alto de la Sierra de Santo Domingo, sino y sobre todo, en cada gesto de amor y dolor físico y mental compartido y, por supuesto, en la fiesta y alegría de conseguir el objetivo.
No me cabe ninguna duda de que la Javierada saca lo mejor de cada uno de nosotros y que, como en un ensueño, nos hace vivir por unos días en esa familia “casi perfecta” que todos anhelamos.
Por eso me gustaría que todos nos hiciéramos conscientes de ello y de la importancia que tiene “cada uno” para el grupo, recibiendo hoy “Todos”, la gratitud de Marc manifestada en sus palabras tras la celebración:
“Gracias por este otro Camino”.
Un abrazo fuerte de peregrina.
2 comentarios:
No conozco a Marc, ya que este año ha sido mi primera Javierada, pero al leer esta entrada he entendido perfectamente los sentimientos que en él pudieron surgir durante el camino, un mundo de sensaciones a flor de piel,sentirte parte del grupo, estar a punto de derrumbarte y mirar al lado y ya tener una mano tendida o una charla infinitamente necesaria y reconstituyente.¡Que genial volver a recordar todos esos momentos el viernes con las fotos y compartirlos de nuevo con vosotros!
Gracias y hasta la próxima...S.
Hay vivencias dificiles de describir con palabras. Hechos como este ayudan a entender lo maravilloso que resulta participar en La Javierada.
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