Las FOTOS de la JAVIERADA 2018
LLEGÓ EL DÍA DE LA JAVIERADA
Con la Bendición del Peregrino se inicia la marcha hacia Javier. Es la XXXVII Javierada de Salesianos Huesca.
A las 15:00 h. del jueves, día 1 de Marzo, tuvo lugar la Bendición del Peregrino en el santuario de María Auxiliadora de Huesca..
Los peregrinos reciben la bendición. Se impone al guía, Luis Javier Cruchaga, LA CRUZ, el cual la impone a Elías Garzo, que es el más joven de los peregrinos. Este la llevará durante un kilómetro y se la pasará a los más jóvenes del grupo.
En el presbiterio están: el salesiano, Alfonso que preside, Luis Javier Cruchaga, Ángel Gascón, que porta el estandarte y Elías Garzo. Pronto suben los que intervienen en la ceremonia como lectores.
Los 78 peregrinos, entre los que hay 33 menores de 21 años ( 19 son alumn@s del colegio), comienzan el camino con gran alegría con el cielo cubierto de nubes que no tardan en descargar su contenido.
El repique de las campanas indicó la salida del santuario. Se hicieron las fotos de rigor. Y a las cuatro menos cuarto se oyó la voz del guía “ ¡ Arreando !
Partimos 72 peregrinos. Algunos, asiduos de años anteriores, no pudieron participar en esta XXXVII Javierada del 2018, por diversos problemas de salud,
Salimos de Huesca en dirección a Ayerbe saludando a algunos conocidos, dejando atrás, poco a poco, la ciudad. Nos sorprendemos gratamente, ya que, a diferencia de otros años, el viento es de tipo bochorno, y “ sopla “ desde el sur, empujándonos por la espalda. Esto hace que el ritmo sea muy bueno y prácticamente, vayamos todos agrupados.
El campo está muy bonito después de las últimas lluvias. Casi sin darnos cuenta, son las seis y cuarto, hemos recorrido los primeros doce kilómetros y llegamos a La Venta del Sotón, en Esquedas. Aquí hacemos una parada y disfrutamos de la hospitalidad de Ana Acín y su equipo, que nos ofrecen refrescos, porrones de cerveza y vino caliente. Además podemos descansar en sus instalaciones y hacer uso de los baños. Se agradece todo. Un trato excelente. Aprovechamos para saludarnos y hablar unos con otros.

Al cabo de media hora y tras despedirnos del personal de La Venta, reanudamos la marcha. La previsión es que llueva en momentos, así que nos ponemos chubasqueros, ponchos,…, preparamos los paraguas y como ya se está haciendo de noche, hacemos uso de linternas y reflectantes. Al cabo de pocos momentos, llegan Julia y Felipe. Han estado en el funeral de un tío de Lorenzo Serrat, que falleció el día anterior en un accidente de tráfico debido a la nieve y las malas condiciones climatológicas. Descanse en paz. Ellos se unen a José María Claver y a Luis Machuca cerrando el grupo, como han hecho en todas las salidas y harán en toda la Javierada. Unos “ cracks “.
Poco después, comienza a llover, y de forma intermitente, lo hará hasta que lleguemos a Ayerbe, en ocasiones de forma intensa y con fuertes rachas de viento. En el trayecto, también aparece un coche de la Guardia Civil, que estando avisada, nos acompaña durante un buen rato, indicando nuestra presencia a los conductores de vehículos.

Se realiza una breve parada de reagrupamiento cerca del desvío de Loscorrales, y casi sin darnos cuenta llegamos a la Noble y Fidelísima Villa de Ayerbe. Son las diez menos cuarto de la noche y hemos realizado la primera etapa, algo más de veintiocho kilómetros. En Ayerbe atravesamos casi toda la villa y llegamos al Ayuntamiento, donde nos espera el alcalde, Antonio Biescas Giménez y la concejala Marisa Latorre, que nos abren las dependencias municipales para que podamos tomar posesión de dos grandes salas. También está nuestro salesiano Alfonso García de Eulate, que trae leche caliente con cacao y galletas. Varios padres de los más pequeños se hacen presentes llevándoles comida, ropa seca,…, y Y también Javier Lorés, que ha llegado desde Madrid para realizar la Javierada y colaborar y ayudar como siempre. Los auténticos cenan frugalmente en el porche del ayuntamiento. Algunos van al callejón de Belchite, donde al final de la cena se entrega una placa de agradecimiento, ( con la imagen de Don Bosco realizada primorosamente por Ebanistería Alonso ), al Ayuntamiento de Ayerbe representado por el alcalde y la concejala. Parece que los peregrinos estamos bastante enteros, y debido a la preparación que llevamos y a que el asfalto hoy no tiene mucha temperatura, las ampollas nos han respetado bastante. Nos metemos en los sacos, e intentamos dormir algo y descansar lo que se pueda, que mañana tenemos una dura jornada.

El viernes se toca diana a las cuatro de la mañana, con la intención de empezar a andar a las cuatro y media. Desayunamos leche caliente, café, cacao,…, con torta de Ayerbe y magdalenas, que nos ha dejado preparado la Asociación de amas de casa de la localidad. Hay cantidad de todo. Finalmente, comenzamos a andar a las cinco menos cuarto con la compañía de la Guardia Civil, que cierra el grupo avisando de nuestra presencia. Hace una buena noche, un poco fresca, pero completamente despejada, visualizándose numerosas constelaciones. Esto nos indica que parece que de momento no va a llover, y la previsión es que puede hacerlo bien entrada la tarde. Se camina muy bien
Llegamos a Concilio, donde se hace un primer y breve reagrupamiento. Se ven a la izquierda las luces de Santa Eulalia de Gállego. Estamos en La Galliguera. Pronto cruzamos el río Gállego, que da nombre a esta comarca, y nos llama la atención una hornacina con una Virgen en la que hay un ramo de flores. Luis Javier Gruchaga explica que un autobús escolar tuvo un accidente en este punto, despeñándose al cauce del río, no falleciendo ningún ocupante, y en señal de agradecimiento se colocó la la capillita a la Virgen a la que nunca le faltan flores. Aquellos niños hoy ya sonjubilados.
Pasamos el desvío de Agüero. Poco a poco se va haciendo de día tras los Mallos de Riglos.
Contemplando esta maravilla de la naturaleza a nuestra derecha, llegamos a Murillo, con otra maravilla como es Peña Ruaba a la izquierda. Aquí paramos a comer algo, pero enseguida seguimos camino por la carretera que va paralela al río. Este baja con abundante agua turbia, sin duda debido a la lluvia y la nieve de los últimos días. Llegamos a la presa de La Peña, que está desaguando abundantemente y la cruzamos por el puente de hierro. Hay que ir con cuidado, pues alguna parte de la calzada está helada, hecho que se va a repetir a partir de este momento y que va a hacer que varios peregrinos sufran algún que otro resbalón. Al pasar al lado del restaurante El Jabalí, cerrado desde hace algún tiempo, vemos que entra algún operario y parece que están realizando algunas reparaciones. Si lo vuelven a abrir puede servir de revulsivo para recuperar esta bonita pero solitaria y un poco desolada zona.

Dejamos el desvío a Santa María de La Peña, por donde se puede seguir hacia Triste, Anzánigo,…, y llegar hasta el monasterio de San Juan de la Peña. Nosotros seguimos por la carretera, a tramos helada, al lado del pantano de La Peña. Atravesamos el barranco de Paternoy, idílico lugar de baño en verano, y que ahora baja con una gran cantidad de agua, que hace que se formen unas impresionantes cascadas. Ya se ve a lo lejos el pueblo nuevo de Salinas de Jaca.
Cruzamos por primera vez, por el puente de la carretera, el río Asabón y llegamos al mojón que indica que hemos llegado al kilómetro cincuenta y uno desde Huesca, y en el desvío al pueblo de Salinas paramos y nos disponemos a almorzar. Nos despedimos de los agentes de la Guardia Civil que nos han acompañado hasta ahora, agradeciendo su labor.
Son poco más de las diez de la mañana, hemos llevado un buen ritmo y por hoy vamos a olvidarnos de la carretera. Se ha quedado muy buena mañana, se disfruta al sol de lo que cada uno ha traído y también se aprovecha por parte de los cuidadores para curar las ampollas de los pies, hacer masajes,…
Tras descansar un buen rato nos ponemos de nuevo en marcha por un camino que nos lleva hasta Villalangua, donde paramos y nos aprovisionamos de agua en la fuente del pueblo. Nos disponemos a cruzar la Sierra de Santo Domingo saliendo de Villalangua por el camino que lleva a la ruta de las Pardinas. Se ve a la izquierda la cortada donde se sitúa el pueblo viejo de Salinas y en lo alto el paso de La Osqueta, abertura natural que servía para facilitar la comunicación entre un lado y otro de esta parte de la sierra. Cogemos el desvío que indica Pardina de Chaz. Nos damos cuenta que los caminos van a estar muy embarrados debido a las lluvias de los últimos días.
Al poco nos disponemos a cruzar el río. Unos se cambian las zapatillas, otros cruzamos descalzos. El agua baja verdaderamente fría y con mucha fuerza, en algún tramo nos llega hasta por encima de la rodilla, por lo que hay que tener mucho cuidado. Los jóvenes y algún mayor ayudan a los pequeños y a los menos acostumbrados y, poco a poco, todos pasamos. Seguimos por senda durante un buen rato y antes de llegar a la Pardina de Chaz volvemos a cruzar el río, de nuevo con cuidado, aunque una peregrina resbala, cae y se empapa de agua. Tras salir del río, se seca y se cambia de ropa. Mientras tanto, vamos esperando en la Pardina de Chaz, típica construcción para aprovechar este territorio, donde una familia cultivaba y criaba animales en unos terrenos alquilados o arrendados que pertenecían a otras personas. Se ve la gran chimenea troncocónica desde el exterior, pero varios tejados aparecen caídos, y las zarzas y las malas hierbas están haciendo acto de presencia por el exterior.

Son más de las dos de la tarde y se decide continuar andando para adelantar camino. Vamos a desviarnos un poco de la ruta prevista en un principio, y por acortar, no vamos a pasar por donde se encuentra la imagen de María Auxiliadora.
Así, por medio de un bosque de pino que se ha limpiado recientemente y se ha aprovechado para sacar madera llegamos a otra Pardina llamada “ Corralón “, donde ahora sí paramos para comer. Hay una estancia con una mesa y bancos, renovada en el año 2015, según aparece en una inscripción encima de la chimenea. Algunos comen aquí, y la mayoría nos diseminamos por el exterior. En el dintel de una bonita puerta de piedra aparece el año 1919, no sabemos si se refiere a cuando se construyó o cuando se realizó alguna reforma.

Son más de las cuatro de la tarde cuando continuamos camino. Pronto llevaremos doce horas de actividad. Poco a poco abandonamos el bosque y vamos subiendo de forma constante para traspasar la sierra por un collado que se ve frente a nosotros. La subida final por una especie de cortafuegos completamente embarrado, que hace que el calzado aumente de peso, haciendo muy penosa la progresión, es muy dura y excepto algunos jóvenes que la completan de una forma bastante fácil, todos sufrimos muchísimo. Finalmente, llegamos a la cumbre. Se trata del punto más alto de nuestra andadura. Empieza a nevar.
Hacemos oración recordando a los que en otros años hicieron la peregrinación con nosotros y ya fallecieron: son trece. También recordamos a aquellos que están mal de salud, esperando que puedan pasar estos malos momentos.
Ya sólo nos queda continuar hasta Longás, del que nos separa una hora y media o dos horas. Luis Javier Gruchaga decide continuar por pista, opción más segura dada la hora que es, más de las cinco de la tarde. Bajo aguanieve, por una pista con mucho barro, charcos y nieve, seguimos en continua bajada. Luego la pista se convierte en senda y el aguanieve en lluvia. Vamos entre los pinos del bosque, vemos algún caballo que se extraña de nuestra presencia. Tenemos que cruzar varias veces el barranco, que lleva bastante agua, y en uno de estos pasos Luis Machuca cae al agua y se moja entero, excepto su mochila. Se seca un poco y sigue como si nada. ¡ Estos veteranos !. Se va haciendo de noche y algunos sacan sus linternas y frontales.
Cuando son las siete y media, se llega a Longás, donde nos recibe Olga. Vamos al bar-restaurante Los Tablaos o a las casas que se han reservado para pernoctar. Cada uno va cogiendo sitio para dormir, nos cambiamos y ponemos a secar la ropa y las botas mojadas. Estamos cansados, pero contentos por haber podido llegar todos hasta aquí, desde el más mayor que es Luis Machuca, hasta Elías Garzo, que con diez años es el más joven. Bastantes veteranos comentan que ha sido de las veces más duras en que se ha cruzado la sierra.

Vamos reponiendo líquidos, curando los pies y calentándonos al lado del fuego cuando llegan Lorenzo Serrat, Raúl Germán Pintado y Paloma Munuera desde el puerto de Santa Bárbara, a donde les han ido a buscar Chavi Castán y Andrés Banzo, para realizar el resto de la Javierada, ya que por estudios no nos han podido acompañar desde el principio. Felipe Moreno, Miguel A. Callén y Tere están preparándonos la cena: macarrones y albóndigas. En la zona del bar cenan los pequeños, y en el comedor el resto. De postre, fruta.
Tras las buenas noches de Luis Javier Gruchaga, algunos nos retiramos a descansar y otros continúan en el bar viendo el montaje con las fotos de las diversas excursiones que ha preparado Encarna. Por lo que luego nos dijeron, quedó espectacular !. Al final del día podemos decir que hemos sufrido y hemos disfrutado de una gran jornada montañera. Según algunos compañeros, hemos recorrido 43 kilómetros, con un desnivel acumulado de 1000 metros, pero con unas condiciones de los caminos transitados tan malas que han hecho que estemos todos muy, muy cansados.

A las siete en punto de la mañana nos despierta Luis Javier Gruchaga. Parece que hace una buena mañana. Tras recoger, desayunamos. Llegan Angela, Josico que han venido con Alfonso desde Huesca para realizar la última etapa de la Javierada. Llega también José Luis Trallero Con la mochila preparada vamos a la bonita y renovada iglesia parroquial de Santa María de Longás donde tiene lugar la oración de alabanza de la mañana. Se recita himno AL HERMANO SOL de San Francisco de Asís al que todos responden cantando LOADO SEAS… y luego el salmo de la creación respondiendo todos “ BENDECID AL SEÑOR” terminamos con el canto “ María Auxilium Cristianorum “. Se entrega al pueblo una placa con la imagen de Don Bosco similar a la que se entregó al ayuntamiento de Ayerbe, y se comenta que en Longás se lleva parando un año antes que en Ayerbe, por lo que tienen una placa de agradecimiento más. Se realiza una foto con los jóvenes en el interior de la iglesia, y otra foto de todos los peregrinos en el exterior, en las escaleras de entrada a la misma.

A las ocho y cuarto de la mañana comenzamos a caminar, este sábado tres de marzo. Hace un día muy bueno, pero por detrás nuestro, se ve la sierra de Santa Domingo entre nubes y seguramente estará nevando. Vamos por la renovada carretera que va paralela al río Onsella. En un momento dado, un gran desprendimiento de tierra provocado por las lluvias de estos días, ocupa media calzada. Así como estos días pasados hemos ido bastante agrupados, hoy formamos pequeños grupos que se van alejando unos de otros, lo que hace que cuando se llegue al desvío de Lobera, en el kilómetro 12 de la carretera, pase bastante tiempo entre los primeros y los últimos
Aquí almorzamos panceta, chorizo y longaniza con pan que han preparado, y muy bien, Moreno y Luis Callén. Lo acompañamos con refrescos o vino y de postre melocotón en almíbar.
Tras reponer fuerzas, seguimos hasta el kilómetro 2, donde se produce un reagrupamiento para entrar juntos en Navardún, donde va a tener lugar la comida, arroz con verduras y fruta.
El Sr. Antonio Iralde y sus hermanos Román y Presen nos preparan un local para cocinar. Y otro local con sillas y mesas cubiertas de mantel de papel. Agradecemos el cariño con que nos tratan. Se toma la resolución de no usar este comedor ya que el tiempo es muy bueno. Comemos en la calle siguiendo nuestra norma de la austeridad del peregrino. Aunque con el remordimiento de no usar lo que con tanto esmero nos han preparado. Pero ya saben que si hace mal tiempo lo usamos gozosos y agradecidos.
Mientras se termina de preparar todo, una gran mayoría se acercan hasta el bar del pueblo para tomar algo. A algunos, Mary y Julia curan los pies y los tobillos, ya que muchos sufren de tendinitis por culpa del barro de la dura etapa de ayer. Munuera y Josemari dan masajes.
La comida está muy buena, y como se ha preparado bastante cantidad, casi todos repetimos. Aprovechamos para seguir descansando en este acogedor pueblo de las Altas Cinco Villas, y a las tres y media nos disponemos a realizar los últimos kilómetros hasta Javier.
Dejamos atrás la torre de Navardún y pasamos al lado de unos almendros completamente invadidos con muérdago. Julia comenta que esta planta parásita es tóxica y que se emplea en algunos protocolos para combatir determinados tipos de cánceres. Hace una bonita tarde, y los fotógrafos ( Toni, Miguel Almárcegui y Mario ) aprovechan para guardar instantes únicos con sus cámaras. Al fondo se ve imponente la Sierra de Santo Domingo, las casas blancas de Urriés entre verdes campos de cereal, y a nuestra izquierda Sos del Rey Católico. Hemos abandonado la carretera, y por camino se anda muy bien. Casi sin darnos cuenta, cruzamos el canal de las Bardenas y entramos en la Comunidad Foral de Navarra.
Alfonso ha traído a Olga hasta el lugar intermedio entre el “Rito del ajo” y la Casa de las nueces, encomendándole los ajos y las nueces. Aquí cumplimos con el rito tomando un trozo de ajo. Alguien dice que sus propiedades antiinflamatorias nos vendrán bien. Para que pase mejor, algunos nos tomamos un gajo de mandarina o de naranja. Por la alegría de todos se intuye que estamos cerca de cumplir nuestro objetivo. Llegamos a la “ Casa de las nueces “, a dos kilómetros de Javier, donde se reparte una nuez a cada uno.
Y los que están más fuertes se disponen a terminar el camino corriendo. Desde aquí salen en estampida. Esta carrera queda inmortalizada en varias fotos. El resto sale andando a continuación y poco a poco, todos vamos llegando al cartel indicativo de Javier..
Iván García llegó el primero. con 18 segundos de ventaja sobre el segundo que fue Pablo Oria Y el tercero Pablo Lendines.
En Cuarto lugar llegaron Felipe y Luichi. Felipe tenía costumbre de llegar el 5º en las ediciones anteriores. El quinto fue Diego Laliena. En sexto lugar llegó Eva Rico. La primera de las chicas. También llegaron entre los primeros Lolo Serrat y Javier Lorés. Estos dijeron al llegar que no entraban en competición porque no hicieron todo el camino.
Son poco más de las seis y media de la tarde. Se les recibe con gran alborozo y alegría bajo un túnel de manos y bastones. Besos, abrazos, alegría y hasta lagrimillas por haber superado este reto. Este año no ha habido ninguna caída en esta ceremonia porque se hizo un túnel amplio y sin tocar a los que venían corriendo.
Alegría general, fotos y se va haciendo de noche. Un último esfuerzo y atravesamos Javier para llegar a nuestro lugar de alojamiento, el “Albergue Misionero de Javier”: dormitorios con literas, duchas con agua caliente ( este año llegó el agua y caliente para todos (porque no vinieron los 500 madrileños del año anterior)
Después de asearnos y cambiarnos de ropa celebramos una sencilla, emotiva y espontánea Acción de Gracias en la capilla de la planta baja del albergue, ofreciendo cada peregrino una luminaria encendida que deposita en el suelo y que iba formando una cruz luminosa. Como la participación fue muy numerosa hubo que cortar por lo sano para no hacer esperar a los sirvientes del catering. Al terminar esta oración nos enteramos del fallecimiento de Tino, entrañable compañero, que, en años anteriores, seguía en el camino al final del grupo con otros de los caminantes para que nadie se quedara atrás.
Este año la cena y el desayuno fueron aceptables. Y el trato del personal de servicio fue amable y correcto, escuchando todas las indicaciones que se les hacían. Al terminar la cena se hizo la imposición de pañuelo a los peregrinos que hacen por primera vez La Javierada.
DOMINGO, 04 de Marzo .-.Cuarta jornada.
Doce peregrinos han madrugado un poco más que el resto para participar en el Vía Crucis desde Sangüesa.
Está lloviendo, así que nos debemos proteger con chubasqueros, capas, paraguas,…Vemos las importantes medidas de seguridad que se han dispuesto, con numerosos agentes de la Policía Foral y de la Guardia Civil, Cerca del kilómetro cuatro nos encontramos con el Vía Crucis y realizamos con ellos el resto del recorrido hasta Javier, donde llegamos un poco antes de las diez de la mañana.
Aquí nos encontramos con el resto de peregrinos y algunos padres que han venido desde Huesca para recoger a sus hijos. Ya se está preparando la eucaristía, van pasando representantes de los diversos grupos, y por parte nuestra suben al estrado Antonio Rico y Elías Garzo.
Al entrar en la explanada del castillo junto a la imagen de San Francisco Javier que la preside. Es fácil encontrar a los nuestros, a pesar de que el estandarte no preside a nuestro grupo. Alfonso lo advirtió al volver a Huesca.
La eucaristía celebrada en la explanada del castillo es presidida por el arzobispo de Pamplona, monseñor Francisco Pérez, y concelebran el obispo auxiliar de esta diócesis, Juan Antonio Aznárez, el obispo de San Sebastián, monseñor Munilla, José Mª Aicúa, responsable de Misiones y Javieradas y el rector del santuario.
Mientras dura la misma, hay zonas habilitadas para realizar confesiones.
En el momento de las preces se pide por Tino Belenguer. Y también se le recuerda en el memento de difuntos Un bonito gesto.
En la celebración se recuerda a los emigrantes.La Cruz de Lampedusa que preside el acto de acogida de emigrantes es llevada a San Sebastián por unos familiares de Alfonso que han venido en comisión con su obispo y con una representación de refugiados.
Terminada la celebración eucarística damos una vuelta por los alrededores y compramos las cruces de recuerdo.
A la una del mediodía subimos a los autobuses para ir hasta Sangüesa.
Realizamos una breve visita turística por grupos por la ciudad y tomamos una degustación en los bares para animar la comunicación.
A las 14.00 h. regresamos en autobús al restaurante Yamaguchi donde comemos.
Al final d la comida, Niko, con el gracejo que le caracteriza, pasa la bolsa para la recogida por las “multas del lenguaje”. Y la colecta fue buena porque a los que decían que habían tenido un lenguaje correcto, les interrogaba: “ Pero alguna vez en tu vida…” Y todos colaboraban a esta colecta que se entrega a Luces por Etiopía. Ascendió a 150,16 € más un donativo de 65 € . Total 215,16 €
Alegres por la extraordinaria experiencia y grandes momentos vividos que recordaremos durante toda la vida, abandonamos el restaurante y a las 16:30 h. emprendemos el regreso en autobús a Huesca.
Acudimos al tanatorio para dar el último adiós nuestro compañero y acompañar unos momentos a su familia. ¡ ¡Descansa en paz, amigo, y da un fuerte abrazo a los Javieres con los que te encuentres en la Nueva Vida que ahora comienzas !.
Con este pensamiento del compañero y amigo que nos deja, regresamos a nuestras casas para saborear la extraordinaria experiencia y los grandes momentos que hemos vivido. Gracias a todos.
Gracias a todos.
Autores Rubén Banzo y A.G.de E.